Santiago Creel Miranda no puede quejarse del trato que recibió en Tlaxcala el pasado viernes cuando acudió a la entidad para manifestar, abiertamente, su intención de encabezar el bloque PRIANRD rumbo a la sucesión presidencial 2024.
Y no me refiero únicamente al desvío de recursos -humanos y económicos- que el panismo local realizó para que Creel se sintiera arropado por una “nutrida” militancia, sino porque los trabajadores -sindicalizados y de confianza- patrocinaron “de corazón” la paella que el panista disfrutó en el recinto ferial de Apetatitlán.
Todos en la entidad sabemos que los recursos del PAN local y del municipio de Apetatitlán están siendo canalizados para fortalecer las intenciones de llegar a la legislatura local y federal de Miriam Martínez y Ángelo Gutiérrez, respectivamente.
Imagino que los trabajadores que aportaron esos 7 mil pesos, por persona, disfrutaron al descubrir que sus aportaciones “voluntarias” sirvieron para tener en una misma mesa a Santiago Creel Miranda, Ángelo y Valentín Gutiérrez Hernández, Iván Teomitzi, Miriam Martínez y Julio César Hernández Mejía, en la paella que año con año se realiza a costa de los trabajadores.
Pero esta no es la primera ocasión que Ángelo realiza fiestas con dinero de sus colaboradores, como ejemplo está el Baby Shower que realizó para su esposa. En dicha fiesta todos los trabajadores, incluidos los de limpieza, tuvieron que comprar el respectivo regalo para la festejada.
La misma dinámica fue aplicada para el pasado “día del padre” en ese mismo municipio, para tal festejo todos miembros de la nómina municipal tuvieron que aportar para la celebración, convertida en mitin político, y pobre de aquel que hiciera gestos o se negara a la mochada.
Pero el problema no es la falta de recursos en Apetatitlán, basta recordar que Eloy Reyes Juárez, -exalcalde que antecedió a Ángelo- dejó más de dos millones de pesos en las arcas, misma cantidad que “desapareció” o al menos esa explicación le dio Gutiérrez Hernández a su cabildo.
Pese a haber realizado ese cambio de firmas y la entrega-recepción, Ángelo dejó de pagar proveedores, Pensiones Civiles, así como la nómina de los trabajadores de confianza e incluso al personal sindicalizado al que, por cierto, tiene permanentemente contra las cuerdas aprovechándose de las complicaciones jurídicas que atraviesa el gremio.
Los primeros dos meses de su administración Ángelo tuvo sin sueldo a sus allegados, argumentando que la nómina no podía ser entregada debido a la falta de recursos económicos. Algunos trabajadores tardaron hasta 4 meses en cobrar y cuando por fin lo hicieron no fue de manera retroactiva. Alguien les robó.
Parece que el ex diputado de la LXI legislatura no recuerda que el capítulo mil -dedicado a sueldos- se encuentra etiquetado y no puede ser utilizado para otras actividades. ¿En qué se utilizó ese dinero entonces… qué dice el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) al respecto?
A eso hay que sumarle que gran parte de los dineros destinados para la obra pública de ese territorio -se presume- ha sido desviado para fortalecer los trabajos del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PAN, incluido el adoquín, pintura y mano de obra que correspondía al municipio. Sin mencionar el acarreo para los actos políticos.
En cada evento, como el del viernes, Ángelo deja claro que el dinero existe y sobra, siempre que sea para incrementar sus posibilidades políticas, pero cuando se trata de mejorar las condiciones de Apetatitlán es todo lo contrario. No hay, no alcanza, no llega.
Al margen de todo hay que analizar la manera en la que opera Ángelo con los sindicatos más conflictuados en la entidad, pues tanto Blanca Águila Lima del sindicato 27 de la SESA, como Edgar Tlapale del sindicato 7 de mayo han colocado a personajes afines en ese pequeño municipio.
Águila Lima presume que el secretario del Ayuntamiento, Armando Ilhuicatzi Ilhuicatzi, es de sus más fieles guardianes, mientras que Tlapale ha logrado desplazar de esa comuna a personas que no responden a sus intereses.
Con todo lo anterior Ángelo ya prepara la sucesión, por lo que Iván Teomitzi sería su candidato para sucederlo en el cargo, del lado de Morena Claudia Pastrana sueña con lograr la nominación. Erick Gutiérrez, Raúl Acoltzi y Azaín Ávalos son otros que sueñan con sacarse la rifa del tigre.
Las tres de ley… 1- La muestra de que Ángelo Gutiérrez enloqueció está en la manera como ha despedido a personajes incómodos de su administración, incluido un miembro muy cercano a la presidenta del DIF estatal y la titular de la Secretaría del Bienestar en la entidad. En cada oportunidad Gutiérrez presume haber ganado la partida a las funcionarias, sin consecuencia alguna, dice entre burlas.
2- Carmen Sosa Pérez, Miguel Ángel Sánchez Cañongo y Arturo Meneses son tres personas que se negaron a respaldar la permanencia de Edgar Tlapale en la “dirigencia mental” que dice ostentar ese grupo, ahora en la figura de Enrique Escobar, en respuesta a la negativa fueron dados de baja sin que alguien pudiera defenderlos. Total, el arbitro se encuentra de vacaciones mentales.
3- El problema de este tipo de despidos, como también sucede en Huamantla, Chiautempan y otras comunas, es que los alcaldes saben que perderán, pero eso no les importa, saben que el juicio se alargará y tanto la reinstalación como los salarios caídos de los despedidos serán pagados por los futuros alcaldes. Es un círculo vicioso que parece no tiene final.
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