* Invaden privacidad de usuarios de telefonía celular con mensajes promoviendo al aún alcalde de Tlaxcala
La creciente presencia mediática del alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, continúa generando cuestionamientos entre ciudadanos y actores políticos, quienes advirtieron una adelantadisima estrategia de posicionamiento personal que podría rebasar los límites de la promoción institucional y acercarse a actos anticipados de campaña rumbo al proceso electoral de 2027.
En los últimos días, usuarios de telefonía móvil denunciaron la recepción de mensajes de texto en los que se menciona al edil capitalino como el supuesto favorito del denominado grupo político vinculado a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros. La difusión de estos mensajes ha despertado dudas sobre el origen de las bases de datos utilizadas y sobre los recursos empleados para promover la imagen del alcalde.
Las críticas se suman a una serie de acciones que desde hace meses han sido señaladas por diversos sectores, entre ellas la aparición constante de bardas pintadas con su nombre, miles de lonas distribuidas en distintos municipios, espectaculares colocados en puntos estratégicos del estado y la difusión de encuestas cuya metodología y financiamiento han sido cuestionados por la opinión pública.
Además, observadores políticos han advertido que la presencia recurrente de Sánchez García en eventos públicos junto a la gobernadora ha contribuido a fortalecer su posicionamiento político de manera anticipada, en momentos en que Morena ya comienza a perfilar a sus posibles aspirantes para la sucesión gubernamental. Incluso el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones ha ordenado recientemente el retiro de diversa propaganda atribuida al alcalde capitalino.
Mientras continúan apareciendo nuevas formas de difusión de su imagen, como los recientes mensajes enviados a teléfonos celulares, crece la exigencia de que las autoridades electorales revisen si estas acciones respetan el marco legal vigente o si constituyen una estrategia sistemática de promoción personalizada.
La interrogante entre los ciudadanos es cada vez más evidente: ¿se trata de comunicación institucional o de una campaña adelantada financiada para posicionar a un aspirante antes de los tiempos electorales?