- Durante su recorrido por la entidad, el ex canciller fue arropado por tlaxcaltecas que siguieron su paso por la capital, le dieron regalos, conversaron con él y se tomaron fotografías. Posteriormente, en un evento en la Escalinata a los héroes se comprometió a que, de ganar y llegar a ser presidente, terminaría con el delito de la trata de personas. A continuación, una crónica de su visita.
Sin vallas, ni actos protocolarios, Marcelo Ebrard llegó a Tlaxcala como parte de la campaña que realizan los candidatos para ser coordinador en defensa de la 4T.
El zócalo capitalino amaneció con una alfombra de aserrín que daría la bienvenida al “Carnal Marcelo”, pero antes, el ex canciller mantuvo una reunión con reporteros en un conocido hotel de la capital.
Ahí señaló que es necesario priorizar el desarrollo económico de la entidad, pues destacó que el 66 por ciento de los tlaxcaltecas viven en condiciones de pobreza.
En cuanto al proceso por el que atraviesan los 6 aspirantes, apuntó que era indispensable que todos se separaran de sus cargos, tal y como él lo propuso. Agregó que sería también importante, aunque el partido lo prohibió, la implementación de debates para dar a conocer sus propuestas y compromisos.
Enfatizó que es forzoso, que, como se acordó en el consejo de Morena, se vigile que las giras sean austeras y sin gastos excesivos de publicidad, en congruencia con lo estipulado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Una vez terminado el encuentro, tlaxcaltecas ya los esperaban afuera del hotel para tomarse fotos, intercambiar palabras, algunos más le pedían que firmara su libro, le entregaban cartas con peticiones y otros solo querían acercarse a él para tomar su mano. A su paso, recibió un retrato hecho a mano, mismo que levantó como si fuese un trofeo.

Un recorrido que normalmente se hace en segundos, a Ebrard le tomó más de 15 minutos tan solo llegar al conocido Portal Grande, justo donde iniciaba la majestuosa alfombra de aserrín en la que se leía “México está destinado a la grandeza”, por la que caminó rodeado de simpatizantes y cámaras de los medios de comunicación.
A su paso ¡Carnal Marcelo! era el grito que más se oía, y mientras la gente se arremolinaba para verlo de cerca, Ebrard se dejó apapachar, se tomaba unos segundos para platicar con los ciudadanos de a pie, pero también con artesanos, quienes le enseñaron las letras de madera que adornan el parque, le regalaron pan de fiesta y le mostraron los productos que realizan.
Tras este encuentro, que se prolongó más de los agendando, el aspirante a ser Coordinador en defensa de la 4 T, se trasladó a la Escalinata a los Héroes en donde mujeres ya lo esperaban con porras.
Al llegar de inmediato fue ataviado con una camisa con detalles de pepenado de Ixtenco y colocó un candando con su nombre y el de su esposa como símbolo de amor por Tlaxcala.
Al tomar la palabra, y rodeado de féminas de todas las edades, apuntó que es necesario apoyar a las mujeres para que nos vaya bien a todos, e incluso, se comprometió a que de ganar la encuesta interna y posteriormente la presidencia de la República, terminaría con el delito de la trata de personas, tal y como lo hizo con los secuestros, cuando fue Secretario de Seguridad Pública en la capital.
Al pie de la estatua de Xicohténcatl, Marcelo Ebrard escuchó atento a las presentes, quienes le hacían llegar sus inquietudes en temas de seguridad, alimentación, empleo y salud.
Como parte de los obsequios que recibió, a Marcelo le fue entregado un peluche con su imagen en caricatura muy al estilo de López Obrador, mismo que apodó “Carnalito” y el cual dijo llevaría durante su recorrido como un recuerdo de su encuentro con los tlaxcaltecas.


