Mena: sumisión y traición, sin redención

MRH
Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
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El ex gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, volvió a demostrar que como político es un excelente académico.

Mire usted que aceptar un huesito en el último año del gobierno federal, y no se trató de una posición política, el gobernador más intrascendente de Tlaxcala se conformó con la Loteria Nacional.

Todos sabemos que no podía aspirar a más porque el PREMIO MAYOR se lo sacó cuando le entregaron la gubernatura sin mayor mérito ni trayectoria política.

Y todavía se otorgó reintegro cuando -abusando de su posición- colocó a su hermano como diputado local plurinominal, desplazando al entonces líder estatal del PRI, Noé Rodríguez Roldán, esos fueron sus años de bonbanza.

Para quienes defienden e idolatran al “primer priista” de Tlaxcala, valdría la pena recordar el fugaz paso de Mena por la entidad, destacando el cordón que lo une a Mariano González Zarur, a quién le debe su ascenso político, los logros de su gobierno -si los hubo- y su fatal desenlace.

Pero primero que todo poner en su justa dimensión el cargo que ocupa a partir de ayer en la Loteria Nacional, espacio que dista mucho de las embajadas que otros priistas tuvieron como premio a su sumisión.

Para empezar sepa usted que la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, organismo descentralizado de la administración pública federal, en nada puede compararse con una secretaría de Estado, con una embajada o con una posición política, del nivel que usted diga.

Y es que tras mantenerse alejado de la vida pública por dos años y haber reaparecido en el evento de la Universidad Intercultural realizado hace unas semanas en Ixtenco, el regreso de Mena Rodríguez no puede considerarse como exitoso. Todo lo contrario, representa su tumba política.

Dicen los priistas que después de haber entregado Tlaxcala a la 4T, Mena Rodríguez se veía como embajador en algún país, como ha ocurrido con otros ex gobernantes priistas.

Sin embargo los billetes faltantes que  detectó la Auditoria Superior de la Federación (ASF) durante su gestión, y no el Organo de Fiscalización Superior (OFS), fueron muchos como para premiarlo en esa dimensión. Ya ve que se acabó la corrupción (leáse con sarcasmo).

¿Acaso nadie sabe que sus programas orientados a acabar con la pobreza: “Supérate” y “Beca Gobernador” fueron pozos sin fondo y que los millones que no aparecen son lastre en su imagen?

Otros pensaban que la tumba política -que representaría el nombramiento de Mena- sería equiparable al tamaño de la traición que sintieron los priistas en la elección del 2021, pero no fue así, a Mena le dieron una misera migaja y eso es celebrado por el tricolor en Tlaxcala.

O digame usted si el ex gobernador priista de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, hoy embajador de México en España, habría aceptado ese cargo en la Loteria Nacional. Es cierto que salió expulsado del PRI ese mismo mes, pero poco le importó.

Claudia Pavlovich es otro ejemplo de los pagos de Morena a la 4T, ella fue una de las 15 personas que resultaron nombradas como diplomaticas de México en el exterior. A ella le tocó Barcelona. También fue expulsada del PRI.

Carlos Miguel Aysa, ex gobernador de Campeche también recibió una embajada en República Dominicana, y como los anteriores fue expulsado del tricolor. Pero a los tres les valió tres héctareas.

Quizá estos tres ejemplos puedan ayudarme a explicarle a usted la dimensión del cargo que le dieron a Mena como premio de consolación. Estoy seguro que sí.

Y no crea usted que lo digo por el dinero, ese ya le sobra para vivir a Mena y a las generaciones que le sucedan, como todos los gobernadores hizo su guardadito, de entrada con las “Farmacias de Pensiones Civiles” que puso a administrar a su hermano Fabricio Mena Rodríguez, con eso les basta y sobra para vivir y bien.

A los políticos lo que les interesa es la posición política, el cargo, el membrete aunque sea el más intrascendente, como la Lotería Nacional. Aun así Mena sabe que fue relegado de los espacios importantes, pero mientras la ASF no lo persiga él estará feliz, creame lo que le digo. La impunidad no tiene precio.

Las tres de ley… 1- Julio César Hernández Mejía, ex presidente municipal de Apizaco, no se amarró las extremidades, ni la lengua -como evidentemente tampoco supo contenerse a la hora de desaparecer el recurso público- y escribió un mensaje dirigido a su ex compañero de legislatura, Marco Mena, que aquí transcribo.

2- “Los capitanes de los barcos, deben salvar a su trupulación y si es necesario  hundirse con  el mismo!! Paradójicamente el barco se hundió y el unico que se salvó fue el capitán. Lo he dicho y lo reitero, la traición no es una enfermedad, pero es una condición incurable!! Los que somos congruentes hemos pagado un costo alto, pero al final es un valor que define a las personas, desde acá, los saluda un hombre congruente. Lindo miercoles a todos, menos a los traidores.

3- ¿Cuántos de sus compañeros de legislatura considerarán integro y congruente a Hernández Mejía?, ¿cuántos miembros del cabildo de Apizaco extrañarán la congruencia de Julio César, o cuántos podrán decir que el alcalde nunca los traicionó?, ¿cuántos apizaquenses y ex colaboradores del panista lo considerarán un buen capitán?. Solo él sabrá.

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