• En los pasillos de Palacio Nacional y en la Dirigencia Nacional de Morena ya tienen a los mejores perfiles para gobernar Tlaxcala los próximos 6 años y no es la pareja Sánchez-González
Mientras el alcalde de Tlaxcala Alfonso Sánchez García y su esposa, la actual dirigente de MORENA, Marcela González forran el estado con bardas y espectaculares y fortalecen sus estrategias de posicionamiento en medios digitales y redes sociales -con dinero del pueblo- para intentar subir al menos dos de los 25 puntos -inalcanzables- en preferencias ante la rival a vencer.
En los pasillos de Palacio Nacional y en la Dirigencia Nacional de MORENA, están preparando una gran sorpresa ante la desobediencia presidencial de Alfonso Sánchez García y Marcela González que no esperaron los tiempos electorales del partido, pero lo que más les preocupa es la traición al pueblo con un evidente desvío de recursos para auto promocionarse, sin lograr resultados favorables.
Dicen que en Palacio y en la Dirigencia Nacional, están dejando que se desgaste la pareja de güeritos de Tlaxco, y es que en política la forma es fondo y el que se mueve no sale en la foto, y esto es precisamente lo que esta pareja -inexperta en política- se ha ganado al moverse tanto y salirse del encuadre de la foto.
Los buenos resultados que garantizarán a MORENA un buen gobierno para Tlaxcala tienen nombres y apellidos, hay una mujer y un hombre, que no se desgastan en medios y redes sociales, pero sus resultados los avalan y se convierten cada día en los favoritos de la Cuarta Transformación y seguramente cuando sean los tiempos oficiales iniciarán con una campaña agresiva para fortalecer su identidad entre las y los tlaxcaltecas que se darán cuenta que son los mejores perfiles para dirigir el rumbo del estado en los próximos seis años de 2027 a 2033, son perfiles garantizados de éxito, desarrollo y crecimiento para beneficio del pueblo, Oscar Flores Jiménez y Ana Lilia Rivera.
La Presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo fue clara el sábado pasado en su visita a Tlaxcala, no respondió a medios de comunicación los cuestionamientos sobre la promoción del alcalde capitalino que busca la candidatura al Gobierno de Tlaxcala, ignoró las preguntas, pero en el fondo sabe que en la entidad hay una grave desobediencia y un desorden político visible.
Luego de inaugurar la ampliación de una escuela en San Pablo del Monte, se trasladó al municipio de Tlaxco donde constató los avances de las plantas de tratamiento y donde además se tomó un tiempo para hablar de los actos anticipados de campaña de Alfonso Sánchez García hijo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya, la Presidenta fue clara “no más actos anticipados, no más bardas, esperen los tiempos” y luego de hablar se limitó a escuchar los argumentos y al final dijo “las encuestas reflejan una realidad distinta y quienes no hacen campaña están mejor posicionados”, afirmó.
Sin la presencia de medios de comunicación, la Presidenta logró su objetivo de la visita, alejarse de los reflectores y sólo unos cuantos escucharon la charla en la que la mandataria dejó en claro que no seguirá tolerando los abusos en el poder y las traiciones al pueblo.
Dicen, los que estuvieron en la reunión, que Sheinbaum Pardo dijo “la embestidura Presidencial se respeta, ya no estamos en los tiempos de abuso de poder, está es la Cuarta Transformación y hay que esperar los tiempos internos del partido”.
Lo que se viene para Tlaxcala será un verdadero Tsunami que inundará las calles con las aguas cristalinas del Zahuapan, será un auténtico terremoto político porque en la Ciudad de México, los acuerdos entre las cúpulas se alcanzan con diálogo, con propuestas, con resultados, demostrando lealtades al pueblo y sobre todo compromiso con la Cuarta Transformación y en este tenor hay dos nombres de entera confianza del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Oscar Flores Jiménez y Ana Lilia Rivera.
Los nombres de las y los aspirantes seguirán sonando, la decisión ya está tomada y en unas semanas más la darán a conocer, dicen que pondrán a prueba las lealtades, la obediencia presidencial, habrá reacomodos, ajustes y sobre todo muchos jalones de oreja a los desobedientes, ante todos los intereses personales, la lealtad y el resultado serán los parámetros de evaluación.


