Desde la comodidad de sus oficinas, desde donde ahora mismo funge como representante del gobierno de Tlaxcala en la Ciudad de México, Luis Vargas González va acomodando sus fichas para buscar su postulación como candidato a diputado federal.
Lo hace por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ante la imposibilidad de hacerlo por el partido al que pertenece, ya local por haber perdido su registro nacional en las elecciones de 2021.
El funcionario estatal, en su calidad de dirigente del Partido Fuerza por México Tlaxcala, evidencia con su inscripción al proceso interno morenista lo que ha sido siempre: un acomodaticio al poder.
Al igual que algunos otros que han seguido el mismo modelo, Vargas González utiliza a su partido para acomodarse en la estructura gubernamental. Lo ha logrado en el pasado, ¿por qué no habría de lograrlo en el futuro?
No hay ideología, solo intereses. Pudo, a raíz de los comicios de 2016, acomodarse en el gobierno priista de Marco Antonio Mena Rodríguez como titular del Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede), y pudo hacer lo mismo después de las elecciones de 2021 para acomodarse como representante del gobierno de Tlaxcala en la Ciudad de México, pero ahora perteneciendo a un gobierno de Morena.
Pese a ser un claro beneficiario de la fuerza morenista, Luis Vargas asegura que no será dama de compañía de Morena en las elecciones que se realizarán el próximo año.
Su compromiso no es con ese instituto político, dice, sino con la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros. Y, sin embargo, busca la postulación por Morena. Así son sus convicciones y su contradicción política.
Actúa desde las sombras, aprovechando el bajo perfil que tiene desde su oficina de la Ciudad de México.
Por eso solicitó su inscripción en Morena para buscar la candidatura de una de las tres diputaciones federales, sin informar siquiera su renuncia al cargo, como tendría que haber sido de alguien que busca equidad en la contienda interna.
Habrá que reconocerle que ha sabido realizar su trabajo, pero a costa de quienes han sufragado a favor de Fuerza por México.
Es así porque su familia ha sido una de las beneficiarias, no por nada su esposa es integrante de la actual Legislatura local.
Ahora él mismo quiere ser el beneficiario, utilizando al partido del cual Fuerza por México –asegura-no será dama de compañía. Qué pensarán en Morena de eso, tanto a nivel nacional como local.
Lo anterior evidencia que, efectivamente, Morena está siendo utilizado, incluso asaltado, por personas que no tienen ideología alguna por servir, sino por servirse.
Y si eso pasa, es claro que los principios morenistas expresados por el presidente Andrés Manuel López Obrador, del no mentir, no robar y no traicionar al pueblo es tan fuera del objetivo de los arribistas. Y el de Luis Vargas González es el mejor ejemplo.
De acuerdo con la convocatoria publicada por Morena, la Comisión Nacional de Elecciones de ese partido es la encargada revisar los requisitos de todos aquellos que aspiran a una candidatura a diputación federal o Senaduría de la República.
Tendrá que revisar más allá de los requisitos legales si no quiere colados de los cuales después se arrepienta. Ya hay casos de traiciones en el Congreso de la Unión.
Por lo demás, la pregunta ahora es a quién heredará Luis Vargas la presidencia de Fuerza por México Tlaxcala.
A la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, con seguridad no lo hará, para eso ya sembró anticipadamente una campaña de desprestigio a través de algunos medios a los que filtró información mentirosa que, aunque en nada afectó la imagen de la empresaria, sí exhibió a Vargas ante sus compañeros de gabinete.
Vargas González hizo lo mismo en contra del Oficial Mayor Ramiro Vivanco, de Sergio González, de Gimena Lara y de otros funcionarios que, no eran sus enemigos, pero que utilizó como carne de cañón para ganar puntos a su favor.
Y así mientras el gobierno local lucha por superar una crisis provocada por sus propias decisiones, son los propios funcionarios los que se tiran piedras y se patean por debajo de la mesa. El hueso es más importante que la imagen de su jefa.
contáctame en [email protected] y también en [email protected]



