Lo que comenzó como una diligencia judicial para recuperar el inmueble conocido como “Los Dinosaurios” terminó convertido en un operativo de alta tensión, con un amplio despliegue de policías estatales y municipales y un reporte de presuntas detonaciones de arma de fuego al interior del predio.
El inmueble, ubicado en Tizatlán, es señalado como propiedad de Gregorio Cervantes Serrano, ex rector de la Universidad Metropolitana de Tlaxcala, y habría sido cedido anteriormente a su hijo, Gregorio Cervantes Díaz, identificado como militante y político de Movimiento Ciudadano.
La presencia de las corporaciones de seguridad obedeció a una orden de desalojo relacionada con un añejo conflicto jurídico por la propiedad del terreno. Según la información recabada en el lugar, el procedimiento legal habría concluido y una resolución determinó entregar el inmueble a quienes acreditaron derechos sobre el mismo.
Pero el desalojo tomó otro cariz cuando surgieron reportes sobre supuestos disparos dentro del inmueble. La versión provocó que se reforzara la presencia policial y aumentara la tensión en los alrededores.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado oficialmente que hayan ocurrido las detonaciones, tampoco se reportan personas lesionadas.
Mientras las autoridades investigan el origen de los reportes, representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos estuvieron presentes para observar el desarrollo de la diligencia.
