Cielos obscuros son los que ahora mismo se recrean en el panorama del Partido Acción Nacional (PAN). Hay motivos: los saldos que dejó la jornada electoral del pasado 2 de junio, tanto en el ámbito nacional como en el local.
Por ejemplo, en el ámbito nacional, este miércoles fue publicado un desplegado firmado por varios ex gobernadores panistas, a través del cual exigen nuevas prioridades en el proyecto de Acción Nacional y un proceso de renovación de la dirigencia nacional que excluya a los llamados “padroneros, que tanto daño han hecho al partido”.
Francisco Ramírez Acuña, Francisco Barrio Terrazas, Fernando Canales Clariond, Carlos Medina Plascencia, Patricio Patrón Laviada, Marco Adame Castillo, Alberto Cárdenas Jiménez, Marcelo de los Santos, Ignacio Loyola Vera, , Juan Carlos Romero Hicks y Ernesto Ruffo Appel, son algunos de los ex gobernadores que firman la misiva.
Hay tres puntos que destacan en su misiva y que, consideran, el pueblo expresó en las urnas: 1) Quiere a Claudia Sheinbaum en la Presidencia de la República para continuar con el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador, 2) Al PAN no lo quiere en la Presidencia ni en la mayoría de los puestos federales y locales, y 3) Cambias o te vas.
Si revisamos la votación obtenida por el blanquiazul en los comicios del 2 de junio, veremos que ésta cayó a niveles no vistos desde que dejó la Presidencia en 2012.
Y en Tlaxcala suceden cosas parecidas con respecto a esos resultados. En el cómputo de la elección de diputaciones locales, el PAN alcanzó un total de 61 mil 693 votos, que lo ubican por debajo de los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), del Trabajo (PT), Movimiento Ciudadano (MC) y el Revolucionario Institucional (PRI). Es decir, en la quinta fuerza política del estado. Y muy pegadito, apenas 10 mil votos abajo, el Partido Alianza Ciudadana (PAC).
En suma, un desastre para el partido que alguna vez fue gobernó Tlaxcala. Es claro, entonces, que esto debe tener consecuencias, pero en las dirigencias no se ve que entre éstas se encuentren las renuncias de las dirigencias, ni la nacional ni la local. Lo cierto es que hay militantes que exigen un cambio dentro de Acción Nacional, destacadamente, que los militantes y no militantes que apoyan a este partido puedan participar activamente en la toma de decisiones, cosa que no se puede hacer en las condiciones actuales.
Para el caso de Tlaxcala, conviene destacar lo que los ex gobernadores observan como un problema histórico: algunos liderazgos locales controlan los procesos domésticos, restando oportunidades a otros candidatos.
Y hay ejemplos de ello. De hecho, en Tlaxcala el panismo ha estado controlado por grupos de élite que no dejan pasar ni a propios ni a extraños. Sucedió con Adriana Dávila Fernández, con Carlos Carreón Mejía, con Gilberto Temoltzin Martínez y ahora con Miriam Martínez Sánchez. Todos se han apropiado del partido y de sus principales candidaturas.
Mientras el diputado local Gilberto Temoltzin Martínez, exige desde ya la renuncia de Miriam Martínez como presidenta del Comité Directivo Estatal, el ex alcalde de Apizaco, Julio César Hernández Mejía, sostiene que no hay que buscar culpables ni exigir renuncias tras la derrota en Tlaxcala, sino reinventarse y levantarse.
Uno habla desde fuera del grupo que se encuentra en el poder, y otro habla desde dentro. Mientras, la actual dirigencia guarda silencio sepulcral, atinando apenas a emitir un comunicado cuatro días después de la desastrosa participación del PAN en la jornada electoral del 2 de junio. Así el PAN no irá a ningún lado. Está visto.
Mientras hay tanto humo en el ambiente pocos han notado que otra tlaxcalteca levanta la mano para encabezar su partido en el ámbito nacional, tal como lo hiciera Beatriz Paredes Rangel en su momento, ahora quiere hacer lo mismo Adriana Dávila Fernández en Acción Nacional y las cosas, aunque no serán sencillas, podrían acomodarse para la oriunda de Apizaco.
Quienes no observen a Dávila Fernández como uno de los activos más importantes del blanquiazul regatean su capacidad, es cierto, no ha ganado más allá de la vía plurinominal, pero ha dejado escuela y varios de los que hoy tienen posiciones fueron sus cachorros políticos: Angelo Gutiérrez aunque malagradecido y poco inteligente fue uno de sus alumnos. Nadie culpa a Dávila por no presumirlo.
@martin_rodriguez.com La #TelevisiónDeTlaxcala podría recuperarse y de ser así #AngelicaDominguez proyecta su regreso a #prensadegobierno



