Qué terror deben vivir los habitantes de La Magdalena Tlaltelulco diariamente, cuando saben que están a merced de un personaje sin preparación, sin capacidad para resolver problemas, pero sobre todo sin escrúpulos, como para decir que una violación resulta “curiosa”
Recordará usted que el pasado 18 de julio nuevamente ese municipio volvió a dar la nota. Ahora no por haberse encontrado autos robados en su demarcación, tampoco por que el director municipal de policía sea señalado por sus vínculos con delincuentes, el asunto fue más penoso: la violación de una mujer policía a manos de sus compañeros.
Por estos hechos el director de la policía municipal fue denunciado, junto con otros elementos, entre ellos un comandante, por presuntamente agredir sexualmente al elemento de nuevo ingreso. Una mujer que prestaba sus servicios como policía.
El hecho primero fue calificado como algo normal, algo así como una “novatada” por los propios responsables de la seguridad de Tlaltelulco. ¿Imagina usted el grado de afectación que deben tener estos policías para ver como “algo normal” la violación de una de sus compañeras?.
Los hechos fueron del conocimiento de policías estatales de género que por fortuna para la afectada se encontraban entregando documentos en esa comandancia, fue cuando algunos escucharon los lamentos y gritos de la mujer policía que pedia ayuda.
Tras ingresar pudieron percatarse que una fémina -que en ese momento aún no habían identificado como elemento policial- estaba siendo agredida por al menos tres uniformados de esa corporación municipal.
Tras conocer el caso rescataron a la víctima y fue trasladada de manera inmediata ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) para levantar su respectiva denuncia.
Después de hacerse público el caso la policía municipal se quedó sin mandos, pero también sin justicia, pues nadie fue detenido.
Días después Antonio Pluma Meléndez, presidente municipal de Tlaltelulco, se atrevió a sostener que la policía violada -que denunció al director, al subdirector y a uno de los comandantes de esa corporación- no se encontraba contratada, lo que le resultó “curioso”. Así como lo lee.
Pero fue más allá al puntualizar -como si eso le pudiera exonerar de los señalamientos de una violación al interior de su administración- que de manera administrativa esa dirección municipal de seguridad no contaba con el registro de la mujer policía.
peor aún, los policías no “novatearon” a ningún “elemento”, los policías municipales violaron a una mujer civil y de eso no se ha percatado el torpe presidente municipal.
Ahora el alcalde encarará dos problemas, más los que se le desencadenen: los señalamientos a su violenta administración que incluye el robo y resguardo de autos, la integración de elementos policiales aun sin encontrarse debidamente contratados y la denuncia que pesa por parte de la afectada en contra del director que él como alcalde contrató.
El asunto quedará en manos de Gabriela Mendieta Montiel, la nueva comandante de la policía municipal que tendrá que cuidarse de los delincuentes, del alcalde que le tira a lo que se mueva y de los mandos que se encuentran prófugos de la justicia.
Que el presidente municipal busque limpiar su imagen sosteniendo que sus elementos estaban certificados, solo confirma el nivel moral, mental y psicológico de este sujeto.
No sería un exceso exigir que, a partir de una reforma, se tenga que permitir el ingresos a las boletas a personas aptas psicológicamente para este, o cualquier cargo.
Las tres de ley… 1- Un día después de que la coalición “Va Por México” anunció el método de elección de su candidato presidencial, el Consejo Electoral Ciudadano anunció su disolución; lo que se había conocido también como una especie de ‘mini INE’ duró menos que Alito sin regarla en una declaración.
2- Sin embargo la oposición se reagrupó y dio a conocer su nuevo esquema que será a través de integrantes de la sociedad civil y especialistas en el ramo electoral que darán legitimidad a su abanderado (a).
En el plano nacional los designados para encabezar esas tareas son exconsejeros electorales, un exdirector del Registro Federal de Electores y también una exconsejera electoral del Consejo local del Instituto Federal Electoral en Yucatán. Puro nivel “pro”.
3- Para el caso de Tlaxcala la apuesta fue unánime, ya que tanto los partidos políticos, como las organizaciones civiles, designaron al abogado Luis Manuel Muñoz Cuahutle como su hombre de confianza para dirigir las tareas del frente opositor en la entidad.
A quién le puede extrañar que Luis Manuel Muñoz haya dejado en el piso a la gris ex presidenta del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), Elizabeth Piedras Martínez, que fue rechazada por al menos dos cabezas de esa agrupación para encabezar los trabajos.
Muñoz Cuahutle cuenta con experiencia en una delegación federal, fue el presidente magistrado del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET) más joven a nivel nacional en su periodo, fue director jurídico en el poder legislativo y también goza del prestigio moral y profesional. Ya quisiera Morena uno así en sus filas, de verdad qué hay carencias en ambas partes.
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