* Gobierno estatal recurre nuevamente al relleno sanitario de Atlangatepec para evitar una crisis en la disposición final de residuos; alrededor de 22 municipios todavía buscan alternativas.
El problema de la disposición final de la basura en Tlaxcala enfrenta un nuevo obstáculo. El conflicto registrado en un relleno sanitario privado, donde fueron retenidos camiones recolectores de dos municipios, obligó al Gobierno del Estado a habilitar una alternativa extraordinaria para evitar que los residuos se acumulen en las demarcaciones.
Antonio Martínez Velázquez, coordinador de Comunicación Social del Gobierno estatal, explicó que el incidente ocurrió cuando dos camiones, uno del municipio de Tlaxcala y otro de una segunda demarcación, acudieron a depositar sus desechos en las instalaciones privadas, donde encontraron una zanja. La situación provocó que pobladores que participaban en una asamblea comunitaria retuvieran las unidades, lo que generó momentos de tensión y requirió la intervención de elementos de la Policía Estatal.
El funcionario subrayó que se trata de un relleno sanitario privado en el que el Gobierno estatal no tiene participación; sin embargo, las consecuencias del conflicto terminan impactando la logística de los ayuntamientos y la estrategia gubernamental para atender la emergencia ambiental.
Ante este escenario, anunció que el relleno sanitario estatal de Atlangatepec recibirá, de manera extraordinaria, los residuos de alrededor de 22 municipios que todavía no cuentan con una alternativa para su disposición final o que habían optado por utilizar las instalaciones de la empresa privada.
La medida busca evitar un nuevo cuello de botella en el manejo de los desechos, aunque el propio funcionario reconoció que alrededor de 20 municipios, principalmente de la zona centro de Tlaxcala, todavía enfrentan dificultades para resolver dónde depositar su basura.
Martínez Velázquez aclaró que esta recepción extraordinaria no representa una ampliación del convenio existente, sino una respuesta temporal para atender las necesidades inmediatas de los ayuntamientos que todavía no han logrado concretar otras opciones.
Explicó que la declaratoria de emergencia ambiental permite a los municipios contar con mayor flexibilidad jurídica para decidir dónde trasladar sus residuos. Algunos ya encontraron alternativas en instalaciones de Puebla y Veracruz, entre ellas sitios ubicados en San Martín Texmelucan y otros puntos de la entidad poblana.