MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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La exdiputada local y figura emblemática del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Eréndira Jiménez Montiel, ha denunciado públicamente la arbitraria negativa del Gobierno del Estado de Tlaxcala para concederle el permiso de uso de la Explanada de la Plaza de la Constitución, un espacio público que debería estar al servicio de la ciudadanía.

A pesar de que su solicitud especificaba claramente la explanada para un evento cultural, la Oficialía Mayor de Gobierno, encabezada por Ramiro Vivanco Chedraui, rechazó la petición argumentando un supuesto evento programado previamente, una excusa que se desmoronó al constatarse que la plaza permaneció completamente vacía durante toda la tarde del 19 de octubre.

Jiménez Montiel, quien en 2021 contendió como candidata al gobierno de Tlaxcala por Movimiento Ciudadano (MC) y representa a amplios sectores sociales históricamente marginados —incluyendo defensores de derechos humanos, pueblos originarios y activistas por la identidad cultural—, no se amilanó ante esta obstrucción.

“Ya lo sabemos: la plaza es pública, es del pueblo, y tarde o temprano la tomaremos, porque es nuestra”, declaró con firmeza la activista, reafirmando su compromiso con el uso democrático de estos espacios para actividades culturales y sociales que fomenten la inclusión y la memoria colectiva.

A pesar de los obstáculos impuestos por el gobierno estatal, el evento “Guardianes de los Orígenes” se realizó con rotundo éxito, celebrando la identidad tlaxcalteca mediante una ofrenda simbólica Tlalmanalli y rindiendo tributo a las raíces indígenas.

Jiménez Montiel expresó su satisfacción por la entusiasta respuesta del público y el impacto positivo de la ceremonia, que conmemoró el 500 aniversario de la fundación de Tlaxcala, un hito que debería unir a la sociedad en lugar de dividirla por caprichos administrativos.

Esta negativa es no solo indignante, sino que revela una profunda hipocresía en un gobierno emanado de la izquierda, como el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) quien debería recordar la importancia histórica de los espacios públicos como escenarios de expresión popular.

Líderes de la izquierda mexicana, desde Cuauhtémoc Cárdenas hasta Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, han hecho del Zócalo capitalino un símbolo de resistencia y voz ciudadana. ¿Por qué en Tlaxcala se silencia a figuras como Jiménez Montiel, quien defiende causas sociales y ha sido un puente para grupos vulnerables?

Esta decisión no solo ignora su trayectoria como exlegisladora y candidata al gobierno estatal, sino que atenta contra el principio de equidad en el acceso a espacios públicos, exponiendo un sesgo que prioriza el control sobre la participación democrática.

En un estado donde la izquierda presume de inclusión, esta acción evidencia una preocupante amnesia histórica y un retroceso en la defensa de derechos colectivos. por eso mismo se deberían priorizar perfiles locales, pero es lo que hay.

Las tres de ley… 1- Guadalupe de la Luz Degante, periodista  de La Jornada de Oriente, Tlaxcala recordó que la legislatura en la entidad  todavía se encuentra en omisión legislativa por la falta de una ley local de protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas, tal como lo reconoció Victor Manuel Ávila, titular de la oficina encargada de atender a estos dos sectores en el estado.

2- Sin embargo su entrevistado fue inexacto al afirmar que ni las organizaciones de periodistas, ni los diputados locales han retomado los trabajos relativos a este tema. Diálogo y trabajo existe, como puede corroborarse con Alejandro Campech, presidente de la JCyCP, así como con los coordinadores de las diversas fracciones parlamentarias a los que les hemos externado nuestra preocupación.

3- Los abogados que por parte de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) llevan esta tarea son profesionales  del derecho y han sostenido reuniones con distintos actores para analizar y trabajar en una propuesta a la altura de las necesidades. No nos basta con buenas intenciones, decretos, o concesiones: la ley urge y sabemos que va a prosperar.