Aunque la Secretaría de Educación Pública del Estado y la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (SEPE-USET) cuenta con la unidad de Equidad de género y Prevención de la Violencia Contra la Mujer, esta oficina solo sirve para becar a quienes la integran y en muy poco para auxiliar a sus agremiadas.
Los miembros de esa oficina, empezando por Karen Sharon Martínez Velázquez, titular de esa instancia, poco o nada hicieron con el oficio No. 404/UEG/2022, enviado el 8 de noviembre del 2022 a Magdaleno Trejo Meneses, jefe del departamento de Telesecundarias de la USET. No hubo seguimiento ni seriedad.
En ese papel, que se extravió múltiples ocasiones, le notificaban a este último sobre el inicio del “protocolo de restricción” en contra de Salvador N. con la finalidad de salvaguardar la integridad de quien lo acusó en aquel momento, una maestra que afirma haber sido acosada y tocada sin su consentimiento.
El oficio recibido el 8 de noviembre a las 14:59 horas del año 2022, por parte del jefe de departamento de telesecundarias de la USET, se derivaba del presunto acoso que Salvador N. infringía sobre la catedrática, que se encontraba adscrita a una de las escuelas que tiene bajo su tutela el funcionario estatal.
“Solicito que se prohíba acercarse a Salvador N., al lugar de trabajo, estudio y domicilio de xxxxxxxx”… señala el documento, que va dirigido con copia al Secretario de Educación Pública en el Estado, Homero Meneses Hernández; la Secretaría Particular; la Dirección de Educación Básica; al Departamento de Asuntos Jurídicos y a la propia Contraloría Interna.
Pese a lo anterior el pasado jueves 12 de octubre, al encontrarse al interior de su escuela, la agraviada recibió la visita de su “acosador”, que por cierto es su jefe inmediato en el organigrama institucional. En esa ocasión y frente a varios profesores el señalado, agredió, amenazó y después presumió un documento que “le permitía” acercarse a la profesora agraviada.
Entre los testigos de la amenaza directa a la fémina, se encontraba el superior jerárquico del presunto acosador y otros profesores que ayer domingo recibieron una llamada por parte de autoridades educativas solicitándoles que, en caso de ser entrevistados o llamados a declarar: “lo tomaran con calma y apoyaran al maestro acusado… hoy por él, mañana por ustedes”, habría dicho la voz al otro lado de la línea telefónica.
El único detalle de esta “operación” es que, quien pidió “protección” y “apoyo” para el profesor acusado resulta ser el jefe del departamento de telesecundarias, quien se dijo compadre del jefe de sector del mismo subsistema, por lo que les solicitaba su “comprensión y apoyo”. Solidaridad total al caballero.
De los hechos aquí narrados hay evidencia, incluido un oficio enviado a la propia Dirección General de la SEPE-USET, la Dirección de Educación Básica y al Departamento de Telesecundarias; en el documento la ofendida desglosa los hechos que violentan su dignidad como persona y su condición de mujer, pues afirma haber sido fotografiada, tocada y acosada reiteradamente por el presunto acosador. El tono de la insinuación aumentó, hasta llegar al contacto físico y la presión psicológica para lograr sexo, así, sin darle vueltas.
Los hechos se narran -en una segunda instancia- en la telesecundaria 12 de octubre, ubicada en la comunidad de Benito Juárez, municipio de Huamantla, perteneciente a la zona escolar del mismo subsistema, a través del oficio recibido por la autoridad institucional el día 15 de marzo del 2023.
Ante la entrega de este oficio las autoridades educativas tajantemente respondieron: “Carece de respaldo jurídico y no está debidamente sustentado en la ley, no sirve maestra”. La catedrática sigue sin dar crédito a la respuesta del funcionario, que resulta ser el director jurídico de la SEPE-USET, Heriberto Gómez Rivera.
Los miembros de la SEPE-USET que han destacado en lo que va del presente sexenio, pero solo por los escándalos, abusos y presuntos cobros para ventas de plazas, ahora suman a su larga lista de negligencias el “acoso sexual”, que en Tlaxcala está tipificado como “atentados al pudor”. Sin tomar en cuenta la tipificación del delito, el acoso sexual es evidente y la acusada ya no sabe cómo evitarlo.
El presunto implicado que es jefe de sector de Telesecundarias, es un hombre que, a decir de la quejosa, cuenta con antecedentes por los mismos hechos y sin embargo se encuentra laborando en una institución en la que sus subordinados -como se lo dije al inicio- han sido reconvenidos por autoridades estatales -a través de una llamada telefónica- para desmentir o desestimar las acusaciones que se hagan contra el funcionario.
Cuando la agraviada se enteró de la “operación” realizada por sus superiores decidió hacer público este hecho y es probable que en su desesperación acuda a autoridades del ramo federal para exigir que su jefe directo sea sancionado laboral y judicialmente, entre otras acciones que iniciarán este día pues la desesperación ha hecho presa de la mujer que, por no acceder a las insinuaciones de su acosador, tuvo que acudir a otras instancias.
En la SEPE no existe autoridad, oficina o funcionario que la quiera escuchar o proteger. “Si no llego con ropa rasgada, o violentada, no tengo elementos me dijo Karen Sharon Martínez”, narra con frustración a quien esto escribe.
De las arbitrariedades cometidas en contra de la profesora ya ha sido informado el líder de la sección 31 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Cutberto Chávez de la Rosa, sin que hasta el momento haya intervenido a favor de su agremiada. También le ha pedido “agotar el diálogo”. La afectada está prácticamente abandonada.
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