La candidatura de Alfonso Sánchez García es imposible; el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), muy a su pesar, lo confirmó la semana pasada luego de que el Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET) le corrigiera la chamba.
Sí, por extraño que parezca el ITE ordenó el retiro inmediato —en 48 horas— de decenas de bardas, lonas y tres espectaculares con la imagen y el nombre del alcalde de Tlaxcala capital, distribuidos, según ellos, en alrededor de 30 municipios. Aunque todos los hemos visto hasta en el pulque.
Se trata de una medida cautelar por presunta promoción anticipada rumbo al 2027, violando claramente las reglas de equidad y tiempos electorales.
Aunque Sánchez García se deslindó de la propaganda y dijo que acatará la resolución aunque no esté de acuerdo, el mensaje quedó enviado: el aspirante más inflado en las encuestas internas de Morena ya tiene un expediente abierto por saltarse la ley.
Y no fue porque el ITE haya tenido un momento de lucidez, sino que el TET le corrigió la plana al propio instituto y, de paso, ordenó a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena reponer el procedimiento contra Sánchez García por presunta promoción indebida.
El TET consideró que la investigación interna de Morena fue deficiente y que no se valoraron correctamente las pruebas presentadas. Doble revés: electoral y partidista… ahh y la quemada social para el ITE y quien parece ser su candidato
Morena nacional, a través de Citlalli Hernández, ha repetido hasta el cansancio que la encuesta no será el único criterio para las candidaturas de 2027.
La ex secretaria de mujeres ya dicho que habrá filtros de integridad: revisión de antecedentes con UIF, Fiscalía y otras autoridades, además de que los perfiles no “manchen los principios del movimiento”. ¿A poco Ponchito no se ha pasado de manchado?
Una cosa, dice Citlali, es tener saldo positivo en las encuestas y otra muy distinta es aparecer como el clásico político que usa su posición para posicionarse prematuramente con bardas y espectaculares.
Para un partido que se reivindica como moralmente superior a la “vieja política”, este tipo de prácticas resultan especialmente tóxicas. Y el abuso no es un juicio de valor, las autoridades ya lo han reconocido.
No solo se trata de una posible multa o sanción administrativa. El verdadero daño es moral y en la imagen de la 4T estatal
La Cuarta Transformación construyó su narrativa sobre la honestidad y la diferencia, por lo que ver a uno de sus cuadros actuando como en los viejos tiempos sepulta esa credibilidad, sobre todo cuando el partido promete “blindar” candidaturas precisamente para evitar estos escándalos.
Alfonso Sánchez sin duda seguirá siendo impulsado por sus aliados mediáticos, con el dinero de Tlaxcala, con el aparato municipal y estatal, pero en Morena, donde la dirigencia nacional busca evitar cualquier mancha que pueda ser usada por la oposición o por rivales internos este antecedente pesa. Ya lo verá usted.
Una cosa es “guerra sucia” de los adversarios y otra muy distinta es entregarles munición en charola de plata por violaciones evidentes a la ley electoral. Violaciones hechas con todo el conocimiento y con el cinismo que es posible.
La candidatura no está muerta jurídicamente —aún hay investigación de fondo y margen para impugnar—, pero políticamente ha quedado herida de gravedad.
En un partido que dice priorizar la ética por encima de las encuestas, seguir empujando a un perfil con estos cuestionamientos no solo sería imprudente: sería una contradicción flagrante con el discurso de la transformación.
Por eso es que una vez enterrado el candidato y su candidatura, ahora desde los asesores capitalinos se busca manchar a los adversarios y la única manera que se les ocurrió fue pintar decenas de bardas con el nombre de Ana Lilia Rivera Rivera, pensando que el daño pueda ser compartido y que la descalificación y desprestigio también alcance a la senadora. ¿Les funcionará?
Las tres de ley… 1- Los que no tienen problema en seguir violentando la ley son los funcionarios, como muestra Fabricio Mena Rodriguez, que cobra como secretario de Turismo de Tlaxcala.
2- Él entregará este día un Turibus que, como gran parte de los eventos organizados por el gobierno estatal, servirá para ganar una foto y generar la falsa imagen del presidente trabajador, aunque las calles, la basura y las obras de tercera nos digan lo contrario.
3- Aunque ayer el PRI ganó en Coahuila a pesar de su historia, no gracias a ella, no podemos dejar de ver ese triunfo como muestra de la suciedad a la que recurrirá el PRI en las elecciones venideras. En la tierra de los Moreira los perdedores son los azules, no le demos vueltas.



