12 años sin César Manuel: Huamantla no olvida al normalista de Ayotzinapa

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Doce años después, una pregunta permanece: ¿dónde están los 43 de Ayotzinapa?

Este sábado 26 de septiembre de 2026 se cumplen 12 años de aquella noche que marcó para siempre a México. Doce años desde que 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa fueron desaparecidos en Iguala, Guerrero, y doce años desde que 43 familias comenzaron una búsqueda que todavía no termina.

Entre esos jóvenes estaba César Manuel González Hernández, un muchacho de apenas 19 años, oriundo de Huamantla, Tlaxcala. Había elegido el camino de la educación y estudiaba para convertirse en maestro. Antes de llegar a Ayotzinapa incluso había participado como instructor comunitario, enseñando a niñas y niños de comunidades con mayores carencias.

César no era solamente un nombre en una lista. Tenía una familia, amigos, sueños y una vida que apenas comenzaba. Le gustaban los toros, los animales y las actividades propias de un joven de su edad. Sus familiares han contado que tenía una particular sensibilidad hacia los animales y que incluso acostumbraba llevar a casa perros y otros animales que encontraba para buscarles posteriormente un hogar.

Pero la noche del 26 de septiembre de 2014, su vida quedó suspendida junto con la de otros 42 estudiantes. Desde entonces, sus padres, Hilda Hernández Rivera y Mario César González Contreras, han cargado con una ausencia que no cabe en ningún calendario.

En Huamantla, el nombre de César Manuel tampoco desapareció. Sus familiares y ciudadanos han salido a las calles para recordarlo y exigir respuestas. En 2018, por ejemplo, familiares del joven participaron en movilizaciones en el municipio para mantener viva la exigencia por los 43 estudiantes.

Doce años después, el caso sigue abierto. La Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia concluyó en 2022 que la desaparición de los estudiantes constituyó un crimen de Estado, con participación de integrantes de Guerreros Unidos y agentes de diversas instituciones; también estableció que no había indicios de que los estudiantes permanecieran con vida y que las evidencias apuntaban a que fueron asesinados y desaparecidos. Sin embargo, las familias continúan reclamando conocer el paradero de sus hijos y el esclarecimiento pleno de los hechos.

Y quizá ahí está la razón por la que Ayotzinapa sigue doliendo después de 12 años: porque detrás del número 43 hay 43 historias que quedaron inconclusas. Hay padres que envejecieron buscando a sus hijos. Hay madres que siguen pronunciando sus nombres. Hay familias que aprendieron a vivir con una silla vacía y con una pregunta que no encuentra respuesta.

César Manuel González Hernández tenía 19 años cuando desapareció. Era de Huamantla. Quería ser maestro.

Hoy, 12 años después, la pregunta vuelve a recorrer México y también Tlaxcala:

¿Dónde está César Manuel?

¿Dónde están los 43?

Porque mientras sus familias sigan preguntando, sus nombres seguirán presentes.

Huamantla no olvida. Tlaxcala no olvida. México no debe olvidar.