- En cuestión de segundos, el enorme complejo de aduanas y migración del Puerto de Gyirong, y las instalaciones en Rasuwagadhi quedaron reducidos a escombros.
El desprendimiento de un glaciar que cayó miles de metros y provocó una riada de aguas, rocas y hielo que arrasó con todo un valle en la frontera entre Nepal y China ha cobrado la vida de al menos 580 personas, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar a otros mil 900 desaparecidos.
La cifra de personas sin localizar se duplicó este viernes luego de que productores de energía hidroeléctrica informaran que unas 900 personas relacionadas con sus proyectos siguen sin ser halladas.

Las imágenes satelitales de la zona han revelado la magnitud del desastre que en cuestión de segundos borró del mapa comunidades enteras, dejando extensas zonas de la frontera irreconocibles e incomunicadas. Los especialistas han advertido que lo ocurrido en Nepal debe servir como una advertencia sobre las consecuencias del cambio climático y de la urgencia de detenerlo.
El fenómeno se originó en las inmediaciones del pico Langtang Lirung, en Nepal, donde una parte de la roca madre situada bajo un glaciar cedió y desencadenó una avalancha de hielo, rocas y otros materiales que se precipitó por el valle. El deslizamiento cobró fuerza a medida que avanzaba por un terreno estrecho y escarpado y, conforme el hielo comenzó a derretirse, dio paso a una corriente de agua, lodo y escombros que alcanzó a las comunidades ubicadas río abajo.

Las primeras imágenes obtenidas después de la tragedia ofrecían una visión limitada debido a la presencia de nubes y polvo sobre la zona. Sin embargo, conforme pasaron las horas, estuvieron disponibles fotografías y registros satelitales más nítidos, lo que permitió dimensionar que el desprendimiento había sido mucho mayor de lo que se estimaba en un principio.
Las imágenes revelan la tragedia
Días antes del siniestro, las imágenes satelitales mostraban un paisaje muy distinto al que dejó el paso de la corriente. Las laderas conservaban una densa cobertura vegetal, mientras que los ríos permanecían dentro de cauces claramente delimitados. Además, en medio de ese entorno montañoso se distinguían viviendas, comercios, puentes y carreteras que conectaban a las comunidades.

El contraste es evidente en las imágenes captadas el 26 y 27 de agosto, ya que grandes extensiones de áreas verdes aparecen ahora teñidas de marrón y negro por la acumulación de lodo, rocas y sedimentos. Pero la fuerza del agua también modificó el curso de los ríos, los cauces se ensancharon considerablemente y, en algunos afluentes, el material arrastrado llegó a desplazarse incluso hacia zonas situadas aguas arriba, alterando la configuración habitual de la red fluvial.
En Syapru Besi, conocida por ser el punto de partida tradicional para las rutas de senderismo hacia el Parque Nacional de Langtang, parte de la localidad quedó cubierta por una gruesa capa de barro, mientras algunas construcciones fueron destruidas o desaparecieron bajo los escombros.

Desafortunadamente, la situación del puesto fronterizo de Rasuwagadhi fue todavía más severa, ya que dicha infraestructura fue prácticamente borrada del paisaje.
Sumado a ello, centrales hidroeléctricas, puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras desaparecieron o quedaron severamente dañados, dificultando todavía más el acceso de los equipos de emergencia a las zonas afectadas.

El riesgo de otra riada complica los rescates
El New York Times (NYT) reportó que las labores de rescate continúan este viernes bajo condiciones de riesgo debido a la posibilidad de que se registren nuevas inundaciones en los valles del norte de Nepal y las zonas próximas a la frontera con China. Ante esta amenaza, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) pidió a los equipos de emergencia retirarse de inmediato si detectan cualquier señal de peligro.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que más de 30 mil integrantes de las fuerzas de seguridad nepalíes participan en las labores de búsqueda y auxilio, en las que ya se han logrado rescatar a más de tres mil 700 personas a pesar de las dificultades.

El diario neoyorkino detalló que parte de los sobrevivientes fueron trasladados a un cuartel ubicado a orillas del río Trishuli, donde se concentraron mientras las autoridades intentan identificarlos. Sin embargo, la emergencia rebasa la capacidad inmediata de los equipos desplegados.
Una evaluación preliminar de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, citada por el diario, estima que alrededor de 93 mil personas necesitan asistencia humanitaria en Nepal.

Ahora, los equipos que buscan llegar a las zonas más aisladas tendrán que habilitar nuevos caminos entre el terreno cubierto de lodo y escombros, especialmente durante las horas más importantes para localizar a personas que pudieran continuar con vida.

