Con gran orgullo, los tlaxcaltecas celebramos cada año un hecho histórico en el que nuestros antepasados fueron protagonistas: la Gran Jornada Tlaxcalteca del siglo XVI. Este viernes, cientos de asistentes se reunieron en el Domo Blanco del Centro Expositor para disfrutar de una representación escénica y eventos artísticos que revivieron este trascendental episodio.
En su 42ª edición, organizada por la Dirección de Cultura y Recreación de la SEPE, el evento destacó el legado cultural que los tlaxcaltecas llevaron al norte de México—hoy Zacatecas, Coahuila, Durango y San Luis Potosí—como parte de un acuerdo de colonización con los españoles.
Según los historiadores, nuestros antepasados compartieron su estructura social y tradiciones, dejando una huella imborrable en esas tierras.
Familias llegaron para disfrutar de las presentaciones de las camadas Tlaxcala Centro, Juvenil de Ocotelulco y El Rosario Ocotoxco, que animaron la primera parte del programa. Sin embargo, el momento más emotivo fue la representación del éxodo tlaxcalteca de 1591, cuando alrededor de 400 familias de los señoríos de Ocotelulco, Tizatlán, Quiahuixtlán y Tepeticpac emprendieron una travesía sin retorno.
Han pasado 434 años desde aquella partida, pero el valor y la contribución de los tlaxcaltecas al mestizaje cultural del norte de México siguen siendo un símbolo de identidad y fortaleza para nuestro estado.


