Mientras autoridades federales y estatales despliegan operativos en Texoloc y detienen a seis personas por actividades presuntamente relacionadas con el narcomenudeo, el alcalde David Sánchez Rincón parece tener otra lectura de la realidad: dice que son “detalles” de los que va aprendiendo.
Pero en las calles, los delitos no son detalles. Son robos, violencia, miedo y una población que exige respuestas.
El propio presidente municipal reconoce que Texoloc es un foco rojo en materia de seguridad, al tiempo que admite que incluso él ha sido víctima de otros delitos.
Y mientras las fuerzas de seguridad llegan al municipio para enfrentar hechos delictivos, el discurso municipal parece reducir el problema a una especie de curso intensivo de aprendizaje.
La inseguridad no da clases ni espera a que el alcalde aprenda, la población exige seguridad no minimizar hechos delictivos o delitos.
Texoloc necesita urgentemente una estrategia, prevención, coordinación y resultados. Porque cuando la seguridad depende de que una autoridad “vaya aprendiendo de los detalles”, el problema ya dejó de ser un detalle, el problema es la autoridad que minimiza los hechos mientras el pueblo sufre los delitos producto de la incompetencia de una autoridad complaciente.



