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La UNAM endureció su respuesta a la polémica por los exámenes de ingreso en línea: cancelará anticipadamente el contrato con Territorium Life y someterá la contratación y el sistema utilizado a tres auditorías independientes.
Territorium Life ha trabajado con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde 2024 con credenciales que la presentaban como una empresa especializada en evaluaciones masivas en línea. La firma asegura en su página web administrar más de cuatro millones de sesiones de examen seguras al año, además de ofrecer herramientas de reconocimiento facial, monitoreo con inteligencia artificial y bloqueo de dispositivos.
Territorium acumula, de hecho, contratos con instituciones como el INE, el extinto Consejo de la Judicatura Federal, el IPN, la BUAP, la UANL y otras universidades públicas. Esa experiencia fue precisamente uno de los argumentos utilizados para justificar que la UNAM le adjudicara directamente el servicio en 2026. Sin embargo, la vulneración de los controles durante el examen de ingreso, que obligó a repetir evaluaciones y derivó en la terminación anticipada del contrato, ha puesto ahora bajo cuestionamiento la eficacia de una tecnología que la propia compañía promocionaba como altamente segura.
La UNAM adjudicó de manera directa a Territorium Life un contrato que pudo alcanzar los 101.7 millones de pesos para aplicar y vigilar sus exámenes de ingreso en línea de 2026. El acuerdo establecía sofisticados controles tecnológicos para impedir trampas, suplantaciones y filtraciones. Sin embargo, esos candados fueron vulnerados fácilmente durante el proceso de admisión, lo que obligó a la máxima casa de estudios a repetir exámenes y terminar anticipadamente su relación contractual con la compañía, pero sin imponer ninguna sanción sino hasta terminar una auditoría tecnológica.
Documentos del proceso de contratación y reportes periodísticos muestran que el contrato fue formalizado el 23 de marzo de 2026 para atender los concursos de ingreso tanto a bachillerato como a licenciatura. El esquema no establecía una cantidad fija: la UNAM pagaría a Territorium Life de acuerdo con el número de aspirantes que utilizaran la plataforma. El mínimo contemplaba alrededor de 154 mil sustentantes y el máximo podía llegar a 385 mil, con un costo de 227.85 pesos más IVA por persona.
De cumplirse el escenario máximo, Territorium Life pudo recibir 101 millones 757 mil 810 pesos. No fue así. Esa cifra, reproducida inicialmente por algunos medios como si se tratara del monto ya desembolsado, correspondía en realidad al techo contractual. La propia UNAM informó este 5 de agosto que hasta ese momento había pagado 69 millones 189 mil 760 pesos: 41.9 millones por la aplicación del examen a 158 mil 558 aspirantes de licenciatura y otros 27.2 millones por 103 mil 221 aspirantes de bachillerato. En esa misma conferencia se dio a conocer la cancelación del contrato y la realización de tres auditorías.
La compañía ya había participado en la aplicación de exámenes de admisión a bachillerato de la UNAM durante 2025. A su vez, documentación de transparencia de la propia Universidad, que se puede consultar en línea, muestra además la existencia de un contrato y dos convenios modificatorios vinculados con la empresa durante ese año. En su respuesta pública, Territorium aseguró que trabaja con la UNAM desde el año 2024.
Territorium presume su desarrollo tecnológico EdTest.ai como una solución capaz de realizar autenticación multifactor, reconocimiento facial continuo, detección de audio y video mediante IA, bloqueo de otras páginas y aplicaciones, desactivación de copiar/pegar e impresión, grabación de la sesión y detección de libros, celulares y notas en el entorno del examinado. La propia empresa asegura administrar actualmente más de cuatro millones de sesiones de examen seguras al año.
En su página web incluso presume que “transformó el examen de admisión presencial tradicional del Instituto Politécnico Nacional de México en una prueba remota y digital, lo que resultó en un aumento del 40 por ciento en el número de solicitantes registrados, reduciendo costos y gastos administrativos”.
Hoy enfrenta cuestionamientos hacia su eficacia en estos procesos.

Los detalles del contrato
El contrato entre Territorium y la UNAM para este 2026 fue otorgado mediante adjudicación directa, como una excepción al procedimiento de licitación pública. De acuerdo con información obtenida por El Universal, la Universidad justificó esa decisión bajo el argumento de que Territorium Life era la única empresa nacional con experiencia comprobada para operar procesos masivos de evaluación en línea y que ofrecía mecanismos de “seguridad de clase mundial”. Esto ha sido cuestionado dentro de la comunidad universitaria, particularmente por tratarse de la máxima casa de estudios del país, una de las de mayor prestigio en América.
La decisión fue aprobada por el Comité de Adquisiciones de la UNAM el 6 de marzo de 2026. El contrato fue firmado por funcionarios universitarios, entre ellos Isidro Ávila Martínez, Ivonne Ramírez Wence y Sergio Rodríguez Medina, mientras que por Territorium Life lo suscribió José Antonio Cedillo Bello. Además del servicio tecnológico, la empresa asumió obligaciones específicas para garantizar la integridad de los exámenes y responder por eventuales incumplimientos.
Territorium debía implementar reconocimiento facial, bloqueo del navegador, monitoreo por audio y video, generación de alertas mediante inteligencia artificial, mecanismos para detectar conductas sospechosas y el almacenamiento del cien por ciento de las evidencias audiovisuales de los aspirantes. La empresa también debía proporcionar supervisión humana. Excélsior documentó que el modelo permitía que un solo supervisor atendiera hasta 150 aspirantes de manera simultánea.
Las medidas, sin embargo, no impidieron que aspirantes reportaran y difundieran distintas maneras de eludir los controles. Durante el examen comenzaron a circular testimonios sobre el uso de teléfonos celulares, inteligencia artificial, cámaras colocadas fuera del campo de visión de la computadora y otros recursos para consultar respuestas sin ser detectados. Las irregularidades pusieron bajo escrutinio no sólo a quienes realizaron esas prácticas, sino a una plataforma contratada precisamente para impedirlas.
Territorium ha rechazado que toda la responsabilidad pudiera atribuirse a su tecnología. La empresa sostuvo en un comunicado que la integridad de una evaluación depende tanto de la “seguridad tecnológica” como de la “seguridad académica” y solicitó ser escuchada por la comisión encargada de investigar lo ocurrido.
El contrato, sin embargo, sí incluía mecanismos para sancionar incumplimientos. Entre ellos estaban una fianza equivalente al 10 por ciento, penalizaciones y cláusulas relacionadas con negligencia, daños y terminación anticipada. La Jornada informó que las sanciones podían representar entre uno y 20 por ciento del monto máximo contratado, dependiendo de si las autoridades universitarias determinaban un incumplimiento parcial o total.

UNAM realizará tres auditorías
Este 5 de agosto, la UNAM anunció finalmente la terminación anticipada del contrato con Territorium Life y ordenó realizar tres revisiones: una auditoría tecnológica, una investigación de su propia Contraloría y la solicitud de intervención de la Auditoría Superior de la Federación. También informó que exigirá a la empresa la devolución de las bases de datos propiedad de la Universidad y que determinará las responsabilidades derivadas del proceso.
En conferencia de prensa, el abogado General de la UNAM, Hugo Alejandro Concha Cantú, explicó que las revisiones buscan garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en torno al proceso de contratación y al funcionamiento de la plataforma utilizada durante el concurso de selección.
La primera será una Auditoría Tecnológica, que se llevará a cabo de común acuerdo con la empresa y estará a cargo de una firma especializada, la cual revisará de manera detallada el sistema utilizado para la aplicación de los exámenes. A ello se sumará una Auditoría Interna, encabezada por la Contraloría de la Universidad, para revisar el procedimiento de contratación.
Asimismo, Concha Cantú informó que el Rector Leonardo Lomelí Vanegas solicitó formalmente la intervención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), con el objetivo de verificar que el proceso se haya realizado conforme a la normatividad aplicable, deslindar responsabilidades en caso de existir irregularidades e identificar posibles áreas de mejora en la planeación, adjudicación y ejecución del contrato.
Como parte de este procedimiento, señaló, se realizará el deslinde de responsabilidades correspondiente y la empresa deberá entregar las bases de datos que pertenecen a la institución.
Los otros negocios de Territorium
La contratación de Territorium Life por parte de la UNAM no fue el primer contrato público obtenido por la empresa para operar plataformas de evaluación en línea. Documentos oficiales muestran que, antes del convenio con la máxima casa de estudios, la firma ya había prestado servicios al Instituto Nacional Electoral (INE), al entonces Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y a diversas universidades públicas del país.
Una revisión de la Plataforma Nacional de Transparencia realizada por El Universal estimó en más de 218 millones de pesos el monto de los contratos adjudicados a Territorium por instituciones públicas. Entre sus principales clientes figuran el extinto CJF, el INE, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), la Universidad Digital del Estado de México y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
Entre los contratos de mayor monto destacan tres adjudicaciones del CJF en 2024 por alrededor de 50.5 millones de pesos para la supervisión de exámenes de concursos de carrera judicial; 31.6 millones de pesos de la BUAP durante 2024 y 2025; 12.7 millones de la UANL mediante una docena de contratos desde 2021, y 8.6 millones de pesos de la Universidad Digital del Estado de México en 2018.
Además, en diciembre de 2023 el INE adjudicó a Territorium Life la Licitación Pública Nacional LP-INE-072/2023 para operar la plataforma tecnológica de su Centro Virtual durante los ejercicios fiscales 2024, 2025, 2026 y 2027. La empresa superó a CognosOnline y a la propuesta conjunta de Acerta Computación Aplicada-Ectotec al obtener la mejor calificación técnica y económica, con 98.76 puntos, por lo que recibió un contrato de 42 meses por 3 millones 9 mil 600 pesos antes de IVA.
El entonces Consejo de la Judicatura Federal también volvió a adjudicarle en enero de 2025 la licitación CJF/SEA/DGRM/LPN/001/2025 para el “Servicio para la supervisión automatizada de evaluaciones a distancia”, con un monto mínimo de 5.34 millones y un máximo de 13.14 millones de pesos, IVA incluido.
En el caso de la UNAM, la relación contractual quedó documentada en la resolución CTUNAM/038/2026 del Comité de Transparencia, que confirmó la existencia de un contrato de prestación de servicios y dos convenios modificatorios celebrados en 2025 con Territorium Life para la plataforma de exámenes en línea. El Comité autorizó la difusión de esos documentos en versión pública, aunque reservó por cinco años una parte del anexo técnico correspondiente a un mecanismo de seguridad destinado a proteger la integridad de los reactivos y la trazabilidad de posibles filtraciones.
CON INFORMACION DE SINEMBARGO.MX
