<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Tala Rangel</title>
	<atom:link href="https://martinrodriguezhernandez.com/tag/tala-rangel/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://martinrodriguezhernandez.com/tag/tala-rangel/</link>
	<description>El innombrable</description>
	<lastBuildDate>Fri, 19 Jun 2026 19:01:29 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.2</generator>
	<item>
		<title>El Tala Rangel, etc.</title>
		<link>https://martinrodriguezhernandez.com/el-tala-rangel-etc/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-tala-rangel-etc</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo Lozano]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2026 19:01:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Corea del Sur]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Villoro]]></category>
		<category><![CDATA[LUIS ROMO]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial-2026]]></category>
		<category><![CDATA[Selección Mexicana]]></category>
		<category><![CDATA[Tala Rangel]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://martinrodriguezhernandez.com/?p=118441</guid>

					<description><![CDATA[<p>Quizá la importancia del partido de ayer fue ganar a la mexicana, con el suspiro en la boca, con todo en contra, rezando por el pitido final, con el amparo de la virgen y del pato Merlín, con la honestidad de ofrecernos sin reparo y sin dejarse nada guardado, y que ahora eso fuera suficiente [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://martinrodriguezhernandez.com/el-tala-rangel-etc/">El Tala Rangel, etc.</a> apareció primero en <a href="https://martinrodriguezhernandez.com">Martín Rodríguez Hernández</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><strong>Quizá la importancia del partido de ayer fue ganar a la <em>mexicana</em>, con el suspiro en la boca, con todo en contra, rezando por el pitido final, con el amparo de la virgen y del pato Merlín, con la honestidad de ofrecernos sin reparo y sin dejarse nada guardado</strong>, y que ahora eso fuera suficiente para ganar, porque el Mundial —que sí—, no solamente es fútbol, el Mundial es la justa más elevada, es nuestro reflejo y desfogue, es la capacidad y confianza de sentirse representado ante el mundo, es nuestro mayor sentido de pertenencia y uno de los únicos momentos en los que puedes practicar el evangelio y querer a todos (casi a todos) por igual. <strong>Juan Villoro</strong> pregunta en su columna <em>‘Identidades licuadas’</em> de El País: «<strong><em>¿Se puede estar orgulloso de un país al borde del desastre? México existe para practicar esa contradicción. Nuestro lema podría ser: “Nos vamos a la chingada, pero somos a toda madre”.»</em></strong></p>
<p style="text-align: justify"><strong>¿Se puede estar orgulloso en un país al borde del desastre? Sí. Y, mejor aún: se puede ser feliz en un país al borde del desastre (solamente por dos horas). El único Ser capaz de provocarnos esa amnesia o felicidad es el fútbol. </strong>Faitelson, pesado y estúpido (porque siempre los hay), criticó todo el partido porque la selección no jugaba a nada. Poco conocimiento del fútbol y de la vida tendrá, <strong>porque en el fútbol y en la vida, también se gana defendiendo y sin ser vistoso, y lo bello del Mundial es que no está pensado para convencer, está diseñado para recordarse en ganar o perder, en felicidad o tristeza. La realidad debería ser más ilusionante que nunca: dos partidos, seis puntos y cero goles en contra, además, los próximos dos partidos se van a jugar en El Azteca.</strong> Y luego, que venga ese tal Jude Bellingham y si quieren que empaquen en las valijas a Noel Gallagher.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Estoy probablemente ante uno de los meses más felices de mi vida. Porque eso que palpita en mí puede ser posible, y retumba un indestructible: y si, ¿sí? </strong>La vida con el Mundial, en jueves, sale rodada; estoy vibrando a su lado, grito hasta el dolor el churro de gol de Romo y me gusta hasta la taquicardia tras la parada del Tala Rangel que debería exponerse en Bellas Artes. Pero todo lo bueno se termina. Dormí y soñé con un atardecer encapsulado en una parte del cielo de la noche. Muy raro. <strong>Desperté sin recordar a Maxi Rodríguez o Arjen Robben pero con la certeza de la ilusión, de sentirme feliz después de mucho tiempo. No sé hasta cuando dure. Es lo bueno de eso, no saberlo.</strong></p>
<p>El cargo <a href="https://martinrodriguezhernandez.com/el-tala-rangel-etc/">El Tala Rangel, etc.</a> apareció primero en <a href="https://martinrodriguezhernandez.com">Martín Rodríguez Hernández</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
