<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>SE EQUIVOCÓ</title>
	<atom:link href="https://martinrodriguezhernandez.com/tag/se-equivoco/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://martinrodriguezhernandez.com/tag/se-equivoco/</link>
	<description>El innombrable</description>
	<lastBuildDate>Wed, 21 Jan 2026 14:27:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1</generator>
	<item>
		<title>SE EQUIVOCÓ ¿Y?</title>
		<link>https://martinrodriguezhernandez.com/se-equivoco-y/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=se-equivoco-y</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez Hernandez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Jan 2026 11:00:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Innombrable]]></category>
		<category><![CDATA[ALRR]]></category>
		<category><![CDATA[ANA LILIA RIVERA RIVERA]]></category>
		<category><![CDATA[ESTUPIDOS]]></category>
		<category><![CDATA[IDIOTA]]></category>
		<category><![CDATA[Morena]]></category>
		<category><![CDATA[periodistas]]></category>
		<category><![CDATA[SE EQUIVOCÓ]]></category>
		<category><![CDATA[UPET]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://martinrodriguezhernandez.com/?p=103099</guid>

					<description><![CDATA[<p>La senadora Ana Lilia Rivera Riveras se equivocó al calificar de “estúpidos” a quienes la cuestionan en los medios. Más allá de la etimología de la palabra —que remite a estupor o aturdimiento—, en el uso cotidiano y en el contexto político mexicano actual, “estúpido” funciona como un adjetivo descalificador, cargado de despre,cio y que [&#8230;]</p>
<p>El cargo <a href="https://martinrodriguezhernandez.com/se-equivoco-y/">SE EQUIVOCÓ ¿Y?</a> apareció primero en <a href="https://martinrodriguezhernandez.com">Martín Rodríguez Hernández</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La senadora <strong>Ana Lilia Rivera Riveras</strong> se <strong>equivocó</strong> al calificar de “estúpidos” a quienes la cuestionan en los medios. Más allá de la etimología de la palabra —que remite a estupor o aturdimiento—, en el uso cotidiano y en el contexto político mexicano actual, “estúpido” funciona como un adjetivo descalificador, cargado de despre,cio y que busca deslegitimar al interlocutor en lugar de responder con argumentos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Cuando una figura pública con fuero y tribuna recurre a ese lenguaje, envía un mensaje problemático: Ese tipo de expresiones, aunque no sean nuevas en la arena política, erosionan el diálogo democrático y contribuyen a un ambiente de hostilidad hacia la prensa.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Sin embargo, se equivocan también quienes exigen que la Unión de Periodistas (o cualquier agrupación similar) emita de inmediato un posicionamiento condenatorio contra la senadora y voy a explicar por qué.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Pedir una declaración gremial cada vez que un político descalifica a “los medios”, “la prensa” o a los cuestionadores en general, equivale a convertir a las organizaciones periodísticas en una especie de policía de la fauna política.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Eso no solo distraería de nuestra labor principal —informar, investigar, contextualizar—, sino que, paradójicamente, terminaría limitando la libertad de expresión que decimos defender.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La libertad de expresión, consagrada en el <strong>artículo 6° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos</strong>, protege tanto el derecho a informar como el derecho a opinar, criticar e incluso a expresarse de manera áspera o descalificadora.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">El mismo artículo establece que la manifestación de ideas no será objeto de inquisición judicial o administrativa, salvo cuando ataque a la moral, la vida privada, los derechos de terceros, provoque algún delito o perturbe el orden público.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Las opiniones negativas, los insultos genéricos o las descalificaciones amplias entran en el ámbito de lo protegido, precisamente para evitar que el Estado —o los gremios— se conviertan en censores.</p>
<p><iframe title="Ana Lilia se equivocó" width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/Hh4oc6LZ6NU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">En el caso concreto de las declaraciones de la senadora, no existe base legal para considerarlas una ofensa penalmente relevante contra la libertad de expresión. De acuerdo con el <strong>Código Penal Federal</strong> las agravantes aplican cuando un delito doloso se comete con la intención de afectar, limitar o menoscabar el derecho a la información o las libertades de expresión e imprenta.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Pero para que se configure un delito perseguible, -o cualquier forma de hostigamiento— se requiere, en la mayoría de los casos, una afectación concreta y directa a personas o medios identificables. Aquí no existió jamás.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La frase de la senadora fue genérica: no mencionó nombres de periodistas, columnas, programas, periódicos ni portales específicos. Habló de “medios” o de “quienes cuestionan” de manera insistente, en plural y abstracto. Y está en su derecho de exponer lo que todos vemos: una campaña en su contra.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La jurisprudencia mexicana y los criterios de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) coinciden en que las expresiones vagas o colectivas no suelen alcanzar el umbral de delito, porque no individualizan a la víctima ni demuestran dolo específico de menoscabo.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Sin embargo quien se sienta directamente aludido puede —y debe— presentar una denuncia formal para que las autoridades determinen si hay elementos; pero exigir que un gremio periodístico actúe de oficio ante una declaración genérica sería imponer una autocensura preventiva a los políticos y, peor aún, asumir que los periodistas necesitan que se les defienda de adjetivos en vez de hechos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">En síntesis y sin más paja: la senadora erró en el tono y en la elección de palabras, porque la descalificación no sustituye al argumento y solo polariza más el debate público. Sí.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Pero quienes insisten en que la Unión deba salir a “condenar” cada exabrupto genérico también yerra: eso convertiría la defensa de la libertad de prensa en un mecanismo reactivo y selectivo, justo lo contrario de lo que necesitamos como gremio.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La mejor respuesta sigue siendo -según yo- la misma de siempre: más periodismo, más preguntas incómodas y menos susceptibilidad, porque nosotros criticamos la piel sensible de los políticos y ahora reaccionamos ante este hecho.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">Sigamos haciendo lo nuestro, porque si los políticos pueden opinar mal de nosotros, nosotros podemos —y debemos— seguir cuestionándolos sin pedir permiso, ni esperar pronunciamientos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">La sanción publica ya le ganó a cualquier sanción jurídica, sí, y sin embargo ella ganó reflectores, que es finalmente lo que busca cualquier actor político.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: justify;">
<p>El cargo <a href="https://martinrodriguezhernandez.com/se-equivoco-y/">SE EQUIVOCÓ ¿Y?</a> apareció primero en <a href="https://martinrodriguezhernandez.com">Martín Rodríguez Hernández</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
