- Alejandro Encinas compartió documentos que señalan que el soldado Julio César López Patolzin fungía “con fachada de alumno”.
Alejandro Encinas, exsubsecretario de Derechos Humanos y representante de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA), compartió documentos oficiales que acreditan que el soldado Julio César López Patolzin operaba como informante encubierto en la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa antes de su desaparición y de la de 42 normalistas más en septiembre de 2014.
La difusión de estos archivos ocurre tras la reciente recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a casi 12 años del caso Ayotzinapa en la que excluyó explícitamente a la Secretaría de Defensa Nacional y a la Secretaría de Marina.
A través de su cuenta en la red social X, Encinas Rodríguez publicó los documentos con el mensaje “Ayuda para la memoria”, con el fin de ratificar la condición de infiltrado del elemento militar.

Un soldado con “fachada de alumno”
Los documentos exhibidos por el exsubsecretario detallan el historial del soldado López Patolzin, el cual estaba adscrito como Órgano de Búsqueda de Información (OBI) “con fachada de alumno” en la Normal, dentro de las estructuras de inteligencia del Ejército mexicano, mostrando desde sus evaluaciones hasta su alta en el batallón correspondiente.
Asimismo, las pruebas presentadas por Encinas exponen los reportes clave del día de los hechos, donde se constata que el infiltrado informó formalmente a sus superiores sobre la salida de los estudiantes en autobuses rumbo a Iguala.

Los mismos archivos señalan que el Ejército mantuvo comunicación constante con él mediante llamadas y mensajes, e incluso muestran que la Sedena continuó con sus trámites administrativos de pago regulares entregando los sueldos del militar a su padre días después de la desaparición.
El informe oficial concluye indicando que la “situación actual” es que hasta la fecha se desconoce el paradero del soldado de infantería, “sin embargo continúan desplegados los órganos de búsqueda”.
La nueva recomendación de la CNDH
El pasado jueves, la CNDH emitió la Recomendación 208VG/2026, un documento de 867 páginas sobre el caso Ayotzinapa en el que cuestiona los informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), así como de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa (CoVAJ) y de organizaciones civiles.
De acuerdo con el organismo, dichas instancias impulsaron una narrativa que no contribuyó al esclarecimiento de los hechos y que alimentó una “antiverdad” para responsabilizar al Ejército de la desaparición de los estudiantes.
A diferencia de la Recomendación 15VG/2018, este nuevo pronunciamiento está dirigido a múltiples autoridades federales, estatales y municipales de Guerrero, pero excluyó a la Sedena y a la Secretaría de Marina (Semar).
La CNDH concluyó que, aunque hubo presencia militar en Iguala las noches del 26 y 27 de septiembre de 2014, “no hubo participación de los elementos de la Defensa en ninguno de los eventos violentos contra los estudiantes, mucho menos la existencia de un plan de ‘contrainsurgencia’ o estrategia especial para el exterminio”.
El organismo acotó la responsabilidad militar a actos de omisión de carácter individual, por los cuales existen 20 elementos bajo proceso penal por delincuencia organizada y desaparición forzada.
Asimismo, la CNDH calificó como “prácticamente nulos” los resultados de búsqueda del GIEI y acusó al grupo de utilizar una narrativa “sensacionalista” para imponer “agendas externas”, empeñándose en demostrar una “conspiración militar” de vigilancia minuto a minuto y una presunta obstrucción de información por parte de la Sedena.
CON INFORMACION DE ANIMAL POLITICO