- Nydia Cano justifica la cifra ínfima diciendo que “no acuden con nosotros”; anuncia incremento presupuestal a 19 mdp para 2026
Mientras anuncia una ambiciosa ampliación presupuestaria que casi duplicaría sus recursos para el próximo año, la Secretaría de las Mujeres de Tlaxcala, encabezada por Nydia Cano Rodríguez, enfrenta una cruda realidad: de los 2,198 casos de violencia atendidos en lo que va del año, únicamente uno corresponde al rubro de violencia institucional.
Este dato levanta cuestionamientos sobre la eficacia y el alcance real de la dependencia, toda vez que, en manifestaciones públicas, como las realizadas este 25 de noviembre, se han hecho denuncias públicas de violencia institucional.
Cuestionada al respecto, durante los Diálogos Circulares, sobre los casos de violencia institucional, en instituciones educativas, la funcionaria afirmó, “No tengo un solo caso”
En entrevista con MR Noticias, Cano Rodríguez reveló la desproporción en las cifras: “Yo tengo atendiendo 2198 casos de este año… (pero de) violencia institucional, una sola mujer y la estoy atendiendo yo personalmente, junto con tres abogadas”.
Al ser cuestionada sobre la razón de una cifra tan baja, la titular de la Secretaría argumentó que “se debe a que no acuden con nosotros, eso es específico”.
Esta justificación contrasta con las quejas recurrentes de colectivos feministas sobre la desconfianza ciudadana en las instituciones. No obstante, Cano Rodríguez lo atribuye a un problema de desconocimiento, no a falta de confianza.
Durante el Dialogo Circular, señaló que se creció en 22 el número de personas que trabajan en la secretaria, aunque evitó dar un desglose pormenorizado del ejercicio actual, posponiendo la explicación: “ese dato específico es motivo de otra reunión”.
Tampoco aclaró cómo se traducirá este significativo aumento de recursos en una mejora tangible para las mujeres, especialmente en la atención de violencias menos visibles, como la institucional.
Los datos proporcionados por Cano Rodríguez indican que la prioridad de la Secretaría se ha centrado en asuntos civiles y familiares, señaló que de las “2,148 atenciones” (cifra ligeramente distinta a la mencionada después en entrevista), las “prioritarias” son “guardia y custodia y pensión alimenticia”.
Mientras la dependencia se concentra en estos trámites, reportados principalmente en municipios del sur del estado, como Zacatelco; así como en Huamantla, indicó que se tienen altos índices de violencia de género, un problema que, según admitió la propia secretaria, muchas mujeres no denuncian en sus municipios “por los temas de género”, lo que sugiere una grave fractura en la cadena de confianza institucional.
La justificación para el incremento presupuestal parece enredarse en la propia burocracia. Cano Rodríguez explicó que el “capítulo 1000” representó un “crecimiento importante” para 2025, permitiendo “acciones que antes no lográbamos” por falta de facultades. Aseguró que antes sólo podían dar capacitaciones, pero ahora la gobernadora, quiere que “las mujeres sientan su apoyo”.
Esta declaración deja al descubierto que, a pesar de haber operado con limitaciones legales, la dependencia ahora busca un presupuesto millonario para definir aún más sus “acciones importantes de atención”, no demuestra hasta ahora una estrategia clara para llegar a las mujeres que más lo necesitan, especialmente aquellas que son víctimas de la violencia por parte del Estado que juró protegerlas.
La Secretaría de las Mujeres de Tlaxcala se encuentra así en la encrucijada de prometer un futuro con más recursos, mientras la capacitación que ha ofrecido es infructuosa, tanto que las trabajadoras del estado desconocen sus atribuciones, y no acuden a la dependencia, por a una de las violencias más silenciosas y corrosivas: la que ejerce el propio sistema.
