* Pobladores de Guadalupe Ixcotla insisten en rechazar el proyecto de la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo
La mañana de este domingo se registró un enfrentamiento entre un grupo de pobladores de la comunidad de Guadalupe Ixcotla y elementos de la policía antimotines, luego de que los inconformes intentaran impedir el inicio de los trabajos para la construcción del nuevo Hospital Regional del IMSS.
Los hechos ocurrieron en los terrenos donde actualmente se ubican los campos de fútbol de la comunidad, espacio que fue destinado para la edificación del complejo hospitalario, una obra estratégica del Gobierno Federal que contempla una inversión superior a los mil millones de pesos y que busca fortalecer la atención médica para miles de habitantes de la región.
Durante la confrontación se vivieron momentos de tensión entre los manifestantes y los cuerpos de seguridad desplegados para resguardar el acceso a la zona de obras. Hasta el momento, las autoridades no han informado de manera oficial sobre personas lesionadas o detenidas.
El conflicto surge pese a que, en una asamblea comunitaria realizada previamente, la mayoría de los habitantes avaló la construcción del hospital. Sin embargo, un grupo minoritario mantiene su rechazo al considerar que la obra afectará los espacios deportivos utilizados por la población.
Las autoridades federales han sostenido que el proyecto representa una de las inversiones más importantes en materia de infraestructura hospitalaria para Tlaxcala, al contemplar instalaciones de alta especialidad que permitirán ampliar la cobertura de los servicios médicos y reducir la saturación de hospitales existentes.
La construcción del Hospital Regional del IMSS forma parte de la estrategia nacional para fortalecer el sistema público de salud y garantizar atención médica a derechohabientes y población beneficiaria de la región centro del estado.
Mientras continúan las labores en el sitio, se espera que las autoridades estatales y federales privilegien el diálogo con los inconformes para evitar una mayor escalada del conflicto y garantizar que la obra avance sin poner en riesgo la integridad de la población ni de los trabajadores encargados del proyecto.
