La decisión de no realizar el PODECIBI en San Pedro Ecatepec, Atlangatepec, debe explicarse con claridad a la ciudadanía. La información técnica presentada señala condiciones del terreno que exigirían obras especializadas y mayores costos de construcción. Evaluar esas limitaciones es indispensable para decidir dónde y cómo desarrollar la infraestructura.
Pero descartar una ubicación no resuelve, por sí solo, el destino de los residuos. La pregunta sigue vigente: ¿dónde terminará la basura de Tlaxcala y bajo qué condiciones?
El reto es la disposición final, no la recolección. Necesitamos alternativas que permitan depositar los residuos en sitios adecuados, con capacidad suficiente y controles ambientales. Al mismo tiempo, debemos avanzar hacia un modelo que permita separar, reciclar y recuperar materiales, en lugar de tratarlos únicamente como desechos.
Escuchar las preocupaciones de las comunidades y resolver el problema de los residuos no son objetivos opuestos. Ambos deben formar parte de una respuesta que explique las decisiones y presente alternativas con responsables, condiciones y plazos claros.
Gobernar implica evaluar, decidir y responder por lo decidido. La tarea no termina al descartar un predio: continúa al construir soluciones para Tlaxcala.