Reúne CRIT tres décadas de experiencia en Tepetomatitlán

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Hay días en los que un edificio deja de ser solo concreto y se convierte en promesa. Para Mariana Espinoza de los Monteros Cuéllar, presidenta del Sistema Estatal DIF de Tlaxcala, el lunes de la inauguración del Centro de Rehabilitación e Inclusión en Autismo (CRIA) fue exactamente eso: el momento en que un sueño de larga data se materializó frente a los ojos de las familias que más lo necesitaban.

“Este sueño viene de muchos años”, relató con emoción contenida en el estudio MR Noticias durante una entrevista en el programa “Al Chile”, que encabezan Néstor Jiménez y quien esto escribe.

“Tú sabes que nuestra gobernadora es maestra de Educación Especial, y la verdad es que ella tenía, desde ese entonces, el sueño de que las niñas y los niños con discapacidad tuvieran la oportunidad de poder tener terapia en algún centro de especialidad. Y desde el primer día que llegamos a esta administración, esa fue la encomienda”, recuerda con emoción.

No fue un proyecto improvisado. Mariana Espinoza cuenta que, apenas en la primera semana de gobierno, ya estaban sentados en una mesa pensando cómo hacerlo realidad.

Tocaron puertas, fueron primero al centro de Puebla, luego al Centro de Autismo, hasta llegar con Fernando “Chovy” Landeros; levaron a la gobernadora y sostuvieron reuniones interminables. “Desde el primer día hasta poder haberlo concretado el lunes, no hemos dejado de trabajar”, afirma mientras sus manos dibujan cada momento con emoción.

El resultado es un centro único en el país, construido, equipado y operado íntegramente con recursos del gobierno de Tlaxcala bajo el modelo Teletón, pero va más allá al puntualizar que el CRIT de San Matías Tepetomatitlán cuenta con todos los equipos de última generación que la Fundación recomienda.

Ningún otro estado tiene el paquete completo. “Lo decía el mismo Fernando Landeros: toda la experiencia de 30 años, todo lo que quisieran todos mis centros, está aquí”, rememora Espinoza de los Monteros Cuéllar, con orgullo sereno que en más de una ocasión le quebró la voz.

Entre esos equipos brilla el robot Argay, un exoesqueleto que cuesta 25 millones de pesos y del que Tlaxcala es apenas la cuarta entidad en disponer de uno. “He visto el avance en días de niños que daban 60 pasos y ahora dan 600 y que te lo dicen: ‘Es que ya doy 600’, con la ayuda del robot y que es que es el propio robot quien guarda sus registros, los felicita…”, narra.

La emoción se le nota en la voz cuando describe cómo cambió la atmósfera el día de la inauguración: “Es muy diferente ver el inmueble, que se impone muchísimo sin niños, a que ya cuando lo ves en acción”.

Mariana habla de los niños con nombres propios y con ternura. Nos platicó de Emi, que sueña con ser futbolista y ya da sus primeros pasos con andadera; de Nicole, integrante del coro Yumu de Ixtenco, a quien le dijeron que no volvería a caminar y está demostrando lo contrario; de Johnny, cuyos ojos se iluminan cada vez que la ve. “El lunes que lo inauguramos, me abrazó y me dijo: ‘Lo logramos’.

La presidenta del DIF no esconde que el camino tuvo dificultades, los quipos que debían venir desde Corea, etapas de construcción que se alargaron tres años, momentos de incertidumbre. Pero insiste en un punto: “La gobernadora jamás escatimó, jamás nos dijo no a nada, siempre, todo lo que necesitamos, dijo que sí”.  Y agrega, con una sonrisa que se intuye: “La motivación más grande siempre fue los niños”.

 

Flor López Hinojosa, directora general del DIF y Carlos Stefano Galindo Nopal, responsable del CRIT en entrevista con Martín Rodríguez en el estudio de MR Noticias
Flor López Hinojosa, directora general del DIF y Carlos Stefano Galindo Nopal, responsable del CRIT en entrevista con Martín Rodríguez en el estudio de MR Noticias

Habla también del equipo que la acompaña, de Flor López Hinojosa, su directora general, “que siempre aterriza todas las ideas”, así como del joven médico Carlos Stefano Galindo Nopal, que desde el primer día de la administración se ganó su lugar.

“Todos arrastramos el lápiz. Entramos hasta el diseño, al tema de ingeniería, a la construcción; nos  metimos en todo… porque de verdad lo hicimos con mucho cariño, con un gran corazón”, sentencia.

El centro ya atiende a 479 niñas y niños de una capacidad máxima de 1.150 y el 80 por ciento de ellos está completamente subsidiado. Hay cuotas de recuperación mínimas, sí, pero nunca serán un obstáculo. “No va a haber nunca una limitación de su tratamiento”, deja claro el equipo, mientras Mariana refuerza el mensaje a las familias: “Estamos ahí para ustedes en el CRIT”.

En la conversación también asoma el futuro, Mariana habla de la Casa de Asistencia Social para adultos mayores como “un sueño que también tenemos y que lo tenemos que cumplir”.

Reconoce que aún queda un año de administración y muchos retos por consolidar, sobre los rumores de un posible salto de la gobernadora al gabinete federal, responde con lealtad y realismo: “En este momento no creo que ella esté preocupada por eso, sino por terminar su administración y por terminar con fuerza… Su corazón de servicio no va a parar, porque ella es incansable”, remata.

Al final de la entrevista, Mariana envío un abrazo especial. “A todas las familias de Tlaxcala. Abrazo especial también a las familias que tienen niños con discapacidad y de autismo. Que sepan que estamos ahí para ustedes”.

No es un discurso de cifras, aunque las cifras existen y son contundentes: Tlaxcala lidera a nivel nacional en programas de bienestar activos, el DIF pasó de 140 a 520 trabajadores, y el CRIT representa una inversión pública total sin un solo peso privado.

Es, sobre todo, el relato de una mujer que vivió de cerca cada piedra colocada y cada niño que dio un paso más de lo que nadie esperaba, pues como ella misma narra, “sientes que verdaderamente ha valido todo el esfuerzo”. Y en San Matías Tepetomatitlán, ese esfuerzo ya tiene nombre, dirección y, sobre todo, sonrisas de cientos de niños que ya no viajarán para disfrutar de estos beneficios.