La protesta también criticó la indiferencia del alcalde, Rogelio Pichón Luna, señalando que ha abusado de su cargo y ha utilizado su posición para cometer actos de corrupción.
Los manifestantes denunciaron que, además de enfrentar una creciente ola de delincuencia debido a la inacción de la policía local, los ciudadanos ahora deben lidiar con los propios elementos de seguridad que extorsionan a conductores en la vía federal. “Ya solo falta que ellos sean los que se metan a robar a nuestras casas”, exclamó uno de los inconformes.
El descontento aumentó después de que varios vecinos documentaran diversas irregularidades cometidas por los oficiales, como el caso de policías conduciendo una patrulla en estado de ebriedad a pesar de las pruebas, tanto el director Pérez Pérez como el alcalde Pichón no solo han ignorado la situación, sino que han intentado intimidar a quienes han denunciado estos hechos.
Ante la presión social, el presidente municipal, Rogelio Pichón Luna, acompañado de la regidora de Seguridad, Yazmín Hernández Ocaña, y el director de Seguridad Pública, Carlos Pérez Pérez, sostuvieron una reunión con los habitantes de la comunidad para atender sus inquietudes y propuestas.
Durante el encuentro, se acordó formar una comisión integrada por ciudadanos que dará seguimiento a las peticiones y trabajará en conjunto con las autoridades para mejorar la seguridad en el municipio.
Uno de los principales acuerdos fue la emisión de una convocatoria para ocupar el cargo de director de Seguridad Pública, con el objetivo de fortalecer la corporación y garantizar una mayor tranquilidad a la población.
Además, se aclararon diversas situaciones relacionadas con la seguridad y se estableció un compromiso de colaboración entre la ciudadanía y las autoridades para trabajar unidos en la prevención del delito.