- Vocero considera que servidores públicos deberían evitar ese tipo de actos
El coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, afirmó que el Reglamento del Teatro Xicohténcatl no contempla de manera específica el uso del inmueble para propuestas de matrimonio u otros actos privados, por lo que la autorización de este tipo de solicitudes queda a criterio de la Secretaría de Cultura y de la dirección del recinto.
Al abordar la polémica generada por la propuesta de matrimonio realizada en el Teatro Xicohténcatl por un servidor público estatal, el vocero explicó que la normatividad vigente, expedida en 1985, no prevé este tipo de situaciones.
“Hay que ser claros al respecto. El reglamento vigente del teatro no contempla este tipo de cuestiones y el artículo segundo transitorio establece que será el titular de Cultura y la dirección del teatro quienes determinen estos casos”, señaló.
Martínez Velázquez detalló que el reglamento únicamente regula eventos privados con fines de lucro, supuesto que, dijo, no es equiparable a una propuesta de matrimonio, ya que se trata de un uso privado, pero sin fines comerciales.
El funcionario aseguró que no es la primera ocasión en que se autoriza una solicitud similar. Recordó que cuando estuvo al frente de la Secretaría de Cultura recibió la petición de una joven tlaxcalteca que deseaba realizar una sesión fotográfica en el Teatro Xicohténcatl con motivo de su próxima boda, solicitud que fue aprobada tras cumplir con el procedimiento correspondiente.
Explicó que la autorización se basa en criterios establecidos tanto en el reglamento como en la legislación sobre monumentos históricos, entre ellos verificar que la actividad no represente un riesgo para el patrimonio cultural, que no implique el uso de maquinaria o equipo que pueda dañar las instalaciones y que no contravenga las disposiciones sobre moral pública previstas en la normativa.
“Una fotografía no atenta contra el patrimonio. De hecho, durante muchos eventos se toman fotografías dentro del teatro”, comentó.
No obstante, Antonio Martínez Velázquez hizo una distinción entre el uso ciudadano del recinto y el comportamiento que deberían asumir quienes desempeñan un cargo público.
A título personal, consideró que los servidores públicos deberían abstenerse de utilizar espacios públicos para actos de carácter personal, aun cuando exista la posibilidad legal de solicitar su uso.
“El patrimonio está para el disfrute de todas y todos. Si una quinceañera o cualquier ciudadano desea solicitar el espacio, puede hacerlo ante la Secretaría de Cultura. Pero creo que nosotros, como funcionarios públicos, deberíamos abstenernos de ese tipo de situaciones, porque algo que es meramente anecdótico termina convirtiéndose en un asunto público sin necesidad”, expresó.
El vocero señaló que la controversia generada demuestra la necesidad de revisar y actualizar el reglamento del Teatro Xicohténcatl, vigente desde hace más de cuatro décadas, para establecer criterios más precisos sobre el uso de uno de los inmuebles históricos más representativos de Tlaxcala.
