Reconoce INFODEMIA error, pero pierde credibilidad

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“Infodemia” reconoció su error y ofreció disculpas públicas aunque el daño ya estaba hecho. El caso comenzó alrededor del 19 y 22 de marzo de 2026 cuando circuló un video viral grabado desde el Zócalo en el que se observaba a una mujer asoleándose con las piernas al sol en una ventana o balcón de Palacio Nacional.

Infodemia la plataforma de verificación del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano publicó de inmediato un desmentido afirmando que las imágenes eran falsas y habían sido generadas con inteligencia artificial con base en herramientas de detección que reportaban más del 71 por ciento del metraje como creado por IA y señalando supuestas anomalías en texturas sombras movimientos y detalles de la arquitectura.

Días después el 30 de marzo de 2026 durante la Mañanera del Pueblo la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las imágenes sí eran reales la mujer fue identificada y se le aplicó una sanción administrativa aunque aclaró que no está prohibido per se asolearse en una ventana del recinto.

Ante esta información oficial Infodemia rectificó el mismo día y emitió un comunicado en el que reconoció que las imágenes captadas desde el Zócalo correspondían a un hecho real por esta razón Infodemia rectifica y ofrece una disculpa pública a los lectores y seguidores de esta plataforma.

Este error generó una pérdida importante de credibilidad para una plataforma que se presenta como detector oficial de mentiras y lucha contra la desinformación ya que terminó difundiendo una información incorrecta al depender de herramientas automáticas de IA que dieron un falso positivo.

El caso se volvió viral en redes con memes críticas y cuestionamientos de periodistas y cuentas opositoras que acusaron a Infodemia de actuar como propaganda gubernamental y de apresurarse a desmentir algo incómodo sin verificar con fuentes primarias.

Surgió un debate más amplio sobre la confiabilidad de los fact-checkers estatales la dependencia excesiva de detectores automáticos y la percepción de una infodemia propia generada desde el gobierno.

Aunque la rectificación llegó de forma relativamente rápida una vez que la presidenta habló en la mañanera el episodio alimentó dudas sobre cómo se manejan las verificaciones oficiales cuando involucran temas sensibles dentro de Palacio Nacional y dejó la sensación de que incluso los verificadores pueden equivocarse o precipitarse.