Presume Homero Meneses sobrante de fondos, pero las escuelas siguen sin lo básico

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Mientras el secretario de Educación Pública del Estado (SEPE-USET), Homero Meneses Hernández, presume un sobrante de recursos en su dependencia, las escuelas de la entidad continúan enfrentando malas condiciones. Padres de familia de diversas comunidades, cuyos hijos cursan la educación básica, han denunciado el deterioro de las instalaciones, destacando el mobiliario en mal estado, sanitarios inservibles y la presencia de fauna nociva en varios planteles.

La problemática afecta a instituciones de todos los niveles educativos, pero es particularmente grave en las primarias y secundarias, donde se han recibido múltiples reportes de carencias.

Escuelas de municipios como Apizaco, Ixtacuixtla, San Pablo del Monte, Ayometla, Santa Cruz Quilehtla, Totolac, Teacalco, Tetla, Zacatelco y Tetlatlahuca, entre otros, figuran entre las más afectadas.

Ante esta situación, surge una inquietante pregunta: ¿por qué, con recursos disponibles, no se destinan estos fondos a mejorar las condiciones básicas que afectan a miles de estudiantes y docentes?

A pesar de que el titular de la SEPE-USET está al tanto de las deficiencias, ha optado por firmar convenios con los municipios para mejorar las condiciones de las escuelas, eludiendo así la responsabilidad directa de atender las demandas específicas de cada plantel.

En una entrevista colectiva, Meneses aseguró que los recursos sobrantes se destinarán a la compra de libros, semilleros de lectura y la rehabilitación de bibliotecas municipales, mencionando que estas acciones son fruto de una política de austeridad aplicada en la dependencia.

Sin embargo, cabe recordar que el propio Meneses, quien se identifica con una ideología de izquierda y se presenta como un luchador social, ha visto incrementar su fortuna de manera significativa en los últimos cuatro años, de acuerdo con una nota de la casa editorial gente tlx, publicada el 9 de mayo del 2023 titulada ¿Pobreza franciscana?, durante su gestión como funcionario del gobierno de Morena, su patrimonio creció de manera considerable entre 2019 y 2022, lo que pone en duda su compromiso con la austeridad que ahora promueve.