* El caso que comenzó con el señalamiento de una presunta operación propagandística en un inmueble oficial ahora enfrenta un giro de 180 grados.
La versión oficial sobre lo ocurrido en Casa de Gobierno cambió en cuestión de días. Primero se confirmó que servidores públicos habían sido separados de sus cargos por los hechos; ahora, el titular de la Coordinación de Comunicación, Antonio Martínez Velázquez, asegura que las investigaciones de la Secretaría de Gobierno concluyeron que no existió una operación propagandística en ese inmueble.
Durante los Diálogos Circulares de este lunes, Martínez Velázquez sostuvo que la información del caso corresponde a la Secretaría de Gobierno y que, después de las indagatorias, “ya no hay nada más que informar por el momento”.
El giro resulta relevante porque apenas la semana pasada el propio funcionario había confirmado públicamente la situación y posteriormente informó sobre el cese de tres servidores públicos relacionados con el caso.
Ahora, el argumento es que en aquellos primeros momentos “no teníamos la información completa debido a que no se había realizado una investigación a fondo”, por lo que la versión difundida inicialmente habría cambiado a partir de las investigaciones.
El secretario de Gobierno, Luis Ramírez, ha sostenido —según la explicación ofrecida por el vocero— que no se acreditaron actos de propaganda política dentro de Casa de Gobierno.
Pero queda una pregunta central: si no existió la operación propagandística, ¿qué motivó entonces el anuncio de los tres ceses?
La contradicción entre ambas versiones abre un nuevo capítulo del caso y deja sobre la mesa otra interrogante: ¿se transparentará el resultado de la investigación o el expediente terminará archivado hasta que el tema desaparezca de la conversación pública?
Por ahora, la postura oficial es que no hay más información que proporcionar. Sin embargo, la pregunta que permanece es precisamente la que puede mantener vivo el debate: ¿qué ocurrió realmente en Casa de Gobierno?