- Las amenazas a la familia y la compra de voluntades a cambio de efectivo o calentadores solares, no hacen sino confirmar que Huamantla tiene un lobo, pidiendo el voto, con piel de oveja.
Derivado de la censura que existe en Huamantla de parte de Salvador Santos Cedillo, quién a través de su área de prensa pretende inhibir la información de algunos medios, la familia del empresario asesinado en Huamantla, Jorge Montiel Alonso “El Ranchero”, acudió a la capital de Tlaxcala en busca de hacer visible su caso y exhortar a los habitantes del Pueblo Mágico para evitar la reelección.
Anteponiendo su parentesco como esposa e hijos, los agraviados aclararon que no piden el voto a favor de ninguna corriente política, solo exigen justicia para el empresario que hoy en día pretende ser manchado en su imagen, con tal de justificar su asesinato, todo a través de una campaña de desprestigio montada desde la presidencia municipal que hoy es motivo de disputa. Pretenden vincularlo con actividades ilícitas.
Su primogénito no dudo en dar a conocer que antes de ser encontrado por elementos de la Procuraduría General de Justicia y otras corporaciones del estado, fue la policía municipal, como “primeros respondientes”, quienes llegaron a la bodega donde se encontraba el cuerpo inerte de su progenitor. Su primera reacción fue negar la existencia de un cadáver, aunque horas más tarde en el mismo lugar sería montado un operativo para la extracción del mismo.
Con este antecedente que, de acuerdo a los protocolos bebería constar en las bitácoras de la policía municipal, Salvador Santos Cedillo -hoy candidato en busca de la reelección- habría sido notificado de este hallazgo por ser el jefe de la corporación. Sus múltiples y ambiguas declaraciones no hacen sino corroborar que la información pública hasta hoy, guarda distancia con la realidad ya expuesta.
Aunque la misma familia sostiene que vive entre amenazas, patrullas municipales que pretenden mermarlos, y tarjetas o papeles intimidatorios, este día acudieron a la capital del estado a dar un voto de confianza a las autoridades estatales y federales de quienes, afirman, han recibido respuesta favorable, muestra de ello es la detención de algunos implicados. Sin embargo temen por el clima de inseguridad que se agudizaría si la reelección se cristaliza.
Visiblemente cansados por el desgaste moral y emocional que conllevan este tipo de actos, los miembros de esta familia piden a la población no dejarse comprar por un calentador o dinero. Hoy somos nosotros pero mañana podría ser alguien de ustedes, o su familia, los que estén viviendo el infierno en el que hoy nos encontramos. Salvador ya fracasó en su plan de seguridad, afirman.
La hija de esta familia intentó narrar los hechos vivimos el pasado 14 de febrero, pero su voz de entrecorta mientras rememora que ese fue el último día que vio con vida a su padre. La esposa, hoy cabeza de familia, intenta no quebrarse pero finalmente el llanto la desborda al recordar que recibió a su esposo en una bolsa. “Ni siquiera pude vestirlo”, alcanza a decir.
@martin_rodriguez.com
