Dirigentes de organizaciones campesinas han expresado su preocupación ante la amenaza de Donald Trump de implementar una política migratoria “racista” y “discriminatoria” hacia los migrantes, por lo que piden a los gobiernos estatal y federal que “defiendan” a los paisanos mexicanos en Estados Unidos para evitar deportaciones y separación familiar.
Además destacaron la importancia de seguir el ejemplo del alcalde de Denver, Mike Johnston, quien se opone a las deportaciones.
Los líderes subrayaron que la política migratoria de Trump podría afectar a millones de mexicanos y piden al gobierno mexicano que implemente una defensa legal a través de consulados y casas de atención.
También sugirieron crear programas para integrar a los deportados en el país, asegurando que su retorno no cause una crisis laboral.
