- Siglo XVI, Tizatlan, Tlaxcala.
Viejos muros de piedra, adobe y ladrillo, columnas cuyo tamaño sugieren la gran dimensión de la techumbre que sostenía, y un par de “altares de sacrificio” profusamente decorados, son parte de los vestigios de lo que fue la morada de Xicohténcatl el viejo en la parte baja del Cero el Oztol, en la comunidad de Tizatlan, Tlaxcala.
Tizatlan, es una de las Cinco zonas arquelogicas administradas por el INAH, está a diez minutos de la capital del estado y posee un pequeño museo de sitio que ayuda a entender su importancia en la historia.
De inmediato llama la atención los que anteriormente se conocían como “altares de sacrificio”, sin embargo y de acuerdo con el antropólogo del INAH Ramón Santacruz, en realidad están relacionado con rituales de iniciación para los guerreros.
Personajes como Mictlantecuhtli, Tezcatlipoca y Camaxtli -antiguas deidades de la guerra, de la noche y de la guerra y la caza respectivamente- aparecen una y otra vez en colores rojo, azul, amarillo de las pinturas a los costados de los altares, comentó el antropólogo.
El sitio destaca por su continuidad en la historia ya que en el siglo XVI aquí también, hace cinco siglos fue recibido en 1519 Hernán Cortés al sellar la alianza con los señores de Tlaxcalllan.
En la actualidad, los vestigios de lo que fue un palacio, son parte cotidiana de la vida de la comunidad ya que ahí mismo se encuentra el templo de San Esteban, Santo Patrono del pueblo.
Tizatlan, es uno de los sitios clave para entender la historia de la región y el pais; se ubica a unos 10 minutos de la capital del estado, cuenta 80 pesos la entrada y aplican descuentos, el costo incluye el recorrido por la Capilla Abierta del siglo XVI y está abierto de martes a domingo de diez de la mañana a cinco de la tarde.
J. Guadalupe Pérez

