Mirna N., quien ingresó al hospital de Tzompantepec el 17 de septiembre debido a dolor abdominal, se encuentra actualmente en estado grave tras haber sido sometida a seis intervenciones quirúrgicas. La paciente fue diagnosticada inicialmente con una complicación que derivó en una nefrectomía (extracción del riñón izquierdo) el 24 de septiembre, pero desde entonces su salud ha empeorado debido a una serie de complicaciones y operaciones fallidas.
El proceso quirúrgico de Mirna comenzó el 24 de septiembre con una nefrectomía (extracción del riñón izquierdo), pero la situación se complicó rápidamente. Ese mismo día, fue intervenida por una hemorragia postquirúrgica y, dos días después, el 26 de septiembre, se realizó una tercera cirugía de desempaquetamiento, desde entonces, la paciente ha estado internada en la Unidad de Cuidados Intensivos para Adultos (UCIA), donde, el 18 de octubre, se le practicó un aseo quirúrgico y, dos días después, una laparotomía exploratoria debido a la aparición de materia fecal en una de las heridas.
Durante esta cirugía, se detectó una perforación en el colon descendente, por lo que se le realizó una colostomía.
Sin embargo, las complicaciones continuaron. A pesar de haber pasado por múltiples cirugías, la paciente sigue en estado crítico debido a infecciones severas en el riñón derecho, el abdomen, las heridas de colostomía y la lumbotomía, que han sido causadas por bacterias y hongos. Según los informes médicos, la falta de un seguimiento adecuado y la discrepancia en los diagnósticos entre los equipos de urología y cirugía han empeorado la situación.
El 13 de noviembre, los médicos de UCIA informaron a los familiares de Mirna N. que las heridas de la colostomía y lumbotomía presentaban signos evidentes de infección, con pus y tejido afectado, lo que contrasta con el informe de cirugía, que aseguraba que no había infección. Esta falta de comunicación entre los diferentes equipos médicos ha generado confusión y agraviado la condición de la paciente.
A pesar de la gravedad de la infección, algunos médicos del área de cirugía insistieron en que solo era necesario realizar curaciones locales en las heridas, lo que ha sido cuestionado por los especialistas de UCIA, quienes consideran que la situación es mucho más grave y que requiere de un tratamiento integral.
La familia de Mirna N. ha denunciado la falta de coordinación y seguimiento adecuado entre los médicos de las diversas especialidades, lo que consideran ha contribuido a las complicaciones graves que enfrenta la paciente, quien ahora corre el riesgo de fallecer debido a las infecciones y las fallas cardiorrespiratorias que presenta.
