Ordenan liberar a agresor de María Elena Ríos; “ganó la corrupción”, acusa saxofonista

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Juan Antonio Vera Carrizal, señalado como el autor intelectual de la agresión contra la saxofonista Elena Ríos, ha quedado en libertad por decisión judicial. El juez encargado de este caso, José Gabriel Ramírez Montaño, resolvió el tema en tan sólo 20 minutos.

En tanto, Elena Ríos, quien ha estado en el centro de este caso desde el ataque que sufrió en 2019, ha expresado su frustración con el proceso judicial y la falta de justicia que está enfrentando.

A través de su cuenta de X, la también activista mencionó que esta resolución fue pactada con la magistrada Berenice Ramírez Jiménez, presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca: “Esta es la impunidad que viven las mujeres en luchamos por justicia”, sentenció.

¿Qué le sucedió a Elena Ríos?

En 2019, Elena Ríos fue víctima de una agresión con ácido, que le causó graves quemaduras en más del 70% del cuerpo. Desde entonces, ha enfrentado una serie de desafíos, que van desde la revictimización física y digital hasta campañas de desprestigio y violaciones a sus derechos humanos y los de su familia.

Originaria del pueblo de Santo Domingo Tonalá, Oaxaca, se ha convertido en una figura destacada en la denuncia de violencia y en la promoción de cambios legislativos en México.

La saxofonista mantenía una relación con Juan Antonio Vera Carrizal, un político y empresario gasolinero de Oaxaca, quien mostró comportamientos controladores y amenazantes, que llevaron a Ríos a una situación de sumisión y miedo. La situación escaló hasta que Vera Carrizal orquestó el ataque con ácido cuando Ríos intentó recuperar su independencia.

El ataque la dejó hospitalizada desde el 9 de septiembre de 2019 hasta febrero de 2020. Durante ese tiempo, enfrentó múltiples cirugías y problemas debido a la falta de infraestructura médica adecuada en dicha entidad.

Posteriormente, fue trasladada a la Ciudad de México, enfrentando también dificultades económicas por la pérdida de su empleo. A pesar de los desafíos físicos y emocionales, María Elena Ríos comenzó su activismo, enfocándose en la reforma judicial y legislativa.

Ley Ácida: Un cambio en la legislación

Desde entonces ha jugado un papel crucial en la reclasificación de su caso de lesiones a intento de feminicidio, estableciendo un precedente importante para el tratamiento de casos similares. Además, ha trabajado junto a la diputada Marcela Fuente Castillo y otras activistas para impulsar la Ley Ácida o Ley Malena, que busca clasificar la violencia con ácido como una forma de feminicidio.

Esta legislación recibió un importante avance cuando la Cámara de Diputados aprobó sanciones severas para quienes causen lesiones con ácido, con penas de entre siete y quince años de cárcel, y hasta 22 años en casos que involucren a mujeres, personas con discapacidad o menores de edad.

Con información de: Publimetro