Las tradicionales ofrendas de Día de Muertos en Tlaxcala trascendieron el homenaje a los seres queridos que han partido y se convirtieron en expresiones de memoria histórica, reconocimiento y denuncia social, al dedicar altares a personajes de la vida pública y a víctimas de distintas problemáticas sociales.
Entre las representaciones destacó una ofrenda dedicada al exgobernador de Tlaxcala, Alfonso Sánchez Anaya, con la que se evocó su trayectoria y legado en la vida política de la entidad.
Otros altares estuvieron dedicados a las mujeres desaparecidas, visibilizando una problemática que continúa afectando a miles de familias y que exige justicia, verdad y respuestas de las autoridades.
Asimismo, las ofrendas abordaron distintas temáticas sociales y religiosas, con representaciones dedicadas a santos y otros acontecimientos que forman parte de la memoria colectiva.
Estas expresiones demostraron que las tradiciones mexicanas también pueden convertirse en herramientas para comunicar inconformidades, mantener viva la memoria y colocar en la conversación pública temas que no deben quedar en el olvido.
En Tlaxcala, el Día de Muertos no solamente recordó a quienes ya no están, también abrió un espacio para reflexionar sobre las historias, luchas y problemáticas que siguen presentes en la sociedad.