Este jueves 9 de abril de 2026, la Fundación World Press Photo dio a conocer los ganadores regionales de su edición 2026, uno de los concursos de fotoperiodismo más importantes a nivel mundial.
De un total de 57.376 fotografías enviadas por 3.747 fotógrafos de 141 países, se premiaron 42 trabajos en las categorías de Individuales, Reportajes y Proyectos a Largo Plazo, distribuidos en seis regiones geográficas.
De estos ganadores, 31 son fotógrafos locales de la región que documentaron, lo que resalta la importancia de las miradas cercanas y culturalmente informadas.
Entre los trabajos premiados en América Latina destacan temas como las masacres policiales en Brasil, los rituales y la resiliencia de comunidades afrodescendientes en el Pacífico colombiano, los efectos devastadores de los agrotóxicos en Argentina y el impacto del cambio climático en México.
Estos proyectos, muchos realizados por autores locales, visibilizan realidades urgentes de violencia estructural, crisis socioambientales y procesos de resistencia comunitaria.
En América del Sur, el brasileño Eduardo Anizelli, de Folha de S.Paulo, ganó en la categoría de Reportajes con “Those Who Carry the Dead” (“Aquellos que cargan a los muertos”), que documenta la operación policial más letal en la historia reciente de Brasil.
En octubre de 2025, más de 2.500 agentes intervinieron en las favelas de Complexo do Alemão y Penha, en Río de Janeiro, dejando al menos 122 fallecidos, en su mayoría jóvenes afrobrasileños. La serie muestra cómo las propias comunidades tuvieron que cargar con sus muertos ante la ausencia de equipos forenses oficiales.
También en Sudamérica, el argentino Pablo E. Piovano obtuvo el reconocimiento en Proyectos a Largo Plazo con “The Human Cost of Agrotoxins” (“El costo humano de los agrotóxicos”), un trabajo que expone los graves efectos sanitarios y ambientales del uso intensivo de pesticidas en zonas rurales de Argentina, como Entre Ríos, Chaco y Misiones, donde se han registrado aumentos en cánceres, malformaciones y problemas reproductivos.
Otro destacado es el colombiano Ever Andrés Mercado Puentes con “Manacillos: A Return to Life”, que retrata la vida y los rituales de la comunidad afrodescendiente de Juntas, en el Pacífico colombiano, una zona solo accesible tras largas horas de navegación por el río Yurumanguí.
Destaca especialmente el fotógrafo mexicano César Rodríguez, originario de Tepic, Nayarit, quien fue galardonado en la categoría de Proyectos a Largo Plazo para la región de Norte y Centroamérica con su serie “Mexico, A Changing Climate” (“México, un clima cambiante”).
Publicada en colaboración con Norwegian Red Cross, SNCA y The New York Times, esta obra documenta los severos impactos del calentamiento global en diferentes regiones del país.
Rodríguez retrata la erosión acelerada de las costas en Tabasco, donde el nivel del mar avanza tres veces más rápido que el promedio mundial, las sequías extremas en Monterrey que han dejado presas con niveles críticos de agua, y los desplazamientos forzados de comunidades enteras por la escasez hídrica.
México resulta especialmente vulnerable, ya que el 52% de su territorio se encuentra en zonas áridas o semiáridas, lo que agrava los efectos del colapso climático sobre millones de personas.
La directora ejecutiva de World Press Photo, Joumana El Zein Khoury, y la presidenta del jurado global, Kira Pollack, enfatizaron el rigor del proceso de selección y el poder de estas imágenes para registrar un momento crítico en cuanto a democracia, verdad y las realidades que la sociedad elige visibilizar o ignorar.
Los ganadores regionales ahora competirán por el título de World Press Photo of the Year, que junto con dos finalistas se anunciará el próximo 23 de abril de 2026 en Ámsterdam.
Las fotografías premiadas formarán parte de una exposición itinerante que llegará a diversas ciudades, incluyendo varias en América Latina.
Este reconocimiento no solo celebra la excelencia técnica del fotoperiodismo, sino su capacidad para poner en la agenda global historias que demandan atención inmediata, desde la violencia estatal hasta la emergencia climática que afecta directamente a la región.