Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Caníbal de Atizapán, falleció este jueves en el interior del penal de Tenango del Valle, donde se encontraba recluido desde 2021 cumpliendo ocho sentencias por feminicidio y desaparición.
A decir de las autoridades, su muerte se debió a causas naturales, aunque desde hace varios meses padecía de hipertensión y diabetes y fueron constantes sus traslados a un hospital de Toluca para practicarle estudios médicos.
Andrés Filomeno Mendoza Celis, de 78 años, fue detenido en mayo de 2021, por estar relacionado con la desaparición y muerte de Reyna González Amador, quien había desaparecido semanas atrás en Atizapán de Zaragoza.
La víctima era esposa de un policía, quien tras su indagatoria personal, lo llevó a la casa de Mendoza Celis, donde encontró el cuerpo de su cónyuge desmembrado.
La fiscalía del estado logró obtener una orden de cateo en ese domicilio y ahí encontraron una fosa clandestina en el patio de la vivienda, donde fueron hallados más de 4 mil restos humanos. Tras los exámenes periciales, se confirmó que los restos correspondían a 19 personas (17 mujeres, un hombre y un menor de edad) todos con reporte de desaparición.
Las autoridades también hallaron en el domicilio una bitácora donde Mendoza Celis apuntaba datos de sus víctimas, también se hallaron pertenencias de las mujeres que asesinaba e incluso grabaciones de sus crímenes.
En el refrigerador había restos de carne humana, que Mendoza Celis consumía regularmente y que dieron motivo para el apodo con el que se le conoció tras su captura.
Los vecinos de Andrés Filomeno Mendoza Celis lo calificaban como una persona tranquila, incluso fungió como presidente del Consejo de Participación Ciudadana en la colonia Lomas de San Miguel, y desde ese cargo gestionaba apoyos para su comunidad.
Su caso cobró tal notoriedad que la Suprema Corte de Justicia de la Nación produjo una serie de televisión que transmitió televisa, en tiempos en que Arturo Zaldívar fue titular del Poder Judicial federal.
La primera sentencia que recibió Andrés Filomeno Mendoza Celis fue el 18 de marzo de 2022 cuando un juez del Poder Judicial del Estado de México lo condenó a prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González Amador, ocurrido un año antes.
Ese mismo año recibió su segunda sentencia, de 55 años, por feminicidio y desaparición de otra mujer y en enero de 2023 se le condenó a 92 años por la muerte y desaparición de una mujer y un niño.
Ese mismo año recibió cuatro sentencias más y la octava y última condena por 55 años fue dictada el 11 de febrero de 2024, también por feminicidio y desaparición de una mujer.
