La convocatoria para la marcha de respaldo al alcalde con licencia de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, para este domingo ha generado inconformidad entre trabajadores de la educación, quienes denuncian presiones por parte de funcionarios estatales y directivos para garantizar una asistencia masiva al evento político.
En un mensaje enviado a un grupo de trabajadores de honorarios y de confianza de la Secretaría de educación pública, se lee la ubicación y la hora a la que deben presentarse.
De acuerdo con testimonios de docentes y personal administrativo, en diversas áreas del sector educativo se han realizado llamados insistentes para que los trabajadores participen en la movilización programada en favor del edil capitalino.
Las denuncias apuntan a que la invitación dejó de ser una simple convocatoria para convertirse en una instrucción obligada, donde el temor a represalias laborales, exclusión de beneficios o afectaciones administrativas ha llevado a muchos empleados a considerar su asistencia, pese a no compartir el objetivo político.
La situación resulta particularmente delicada porque representa el uso de recursos humanos y de la estructura institucional para fortalecer la imagen de un proyecto político específico.
Algunos funcionarios han decidido operar pública y políticamente a favor de Alfonso Sánchez García utilizando su influencia sobre dependencias y trabajadores públicos.
La inconformidad crece porque los trabajadores de la educación, cuya función principal es atender las necesidades académicas y formativas de miles de estudiantes, estarían siendo utilizados como fuerza de movilización política en una etapa previa al proceso electoral formal.
Organizaciones y actores políticos han advertido que cualquier intento de coaccionar la participación de servidores públicos en actos partidistas podría constituir una violación a los principios de legalidad, neutralidad y equidad que deben regir el actuar de las instituciones gubernamentales.
Está movilización obliga a plantear la siguiente pregunta: ¿se trata de una muestra genuina de apoyo ciudadano o de una demostración de fuerza construida desde la presión a los trabajadores del aparato gubernamental?