Misterioso estruendo y luz en Hidalgo: ¿Bólido o fenómeno inexplicable? Hay video

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La tarde de este sábado, alrededor de las 17:15 horas, un fuerte estruendo sacudió a diversos municipios de Hidalgo, generando alarma y desconcierto entre sus habitantes.

La Misión, Zimapán, Ixmiquilpan, Atitalaquia y Tula, principalmente en la región del Valle del Mezquital, fueron testigos de un sonido que, según reportes de vecinos, llegó a vibrar vidrios y estructuras, provocando que muchos salieran de sus hogares por precaución. La naturaleza de este estruendo, descrito por algunos como un retumbo subterráneo, ha encendido las redes sociales.

Simultáneamente al estruendo, múltiples reportes ciudadanos describieron la aparición de una intensa luz en el cielo, avistamiento que de inmediato desató especulaciones sobre la posible caída de un meteorito. Esta hipótesis ha circulado rápidamente, alimentando la intriga sobre lo acontecido. Sin embargo, hasta el momento, ninguna autoridad oficial ha confirmado la naturaleza del fenómeno ni ha ofrecido una explicación concluyente, manteniendo en vilo a la población hidalguense.

¿Qué fue eso?

Pablo Lonnie Pacheco, reconocido instructor de astronomía, ofreció una entrevista a Radio Fórmula, tras un evento similar reportado en el Estado de México en recientes fechas. Según Pacheco, si la magnitud de la luz excede considerablemente la de las estrellas, corresponde a la definición de un bólido, término utilizado para describir meteoros extremadamente brillantes. Esta aclaración técnica es clave para entender la magnitud del suceso.

El experto en astronomía detalló que lo presenciado el 16 de abril muy parecido a lo de esta tarde en Hidalgo fue el ingreso de una partícula relativamente pequeña a la atmósfera terrestre. Viajando a velocidades asombrosas, entre 10 y 60 kilómetros por segundo, este objeto espacial comenzó a frenarse súbitamente al encontrarse con las capas más densas de la atmósfera, a una altura aproximada de 150 kilómetros. Es en este proceso de desaceleración extrema donde la fricción provoca que el bólido se incinere, generando la intensa luminosidad y el estruendo característicos.

   Pablo Lonnie Pacheco explicó que la súbita desaceleración causa que el bólido estalle en pedazos, disipándose a una altura considerable, generalmente por debajo de los 50 kilómetros, momento en que la luminosidad se apaga. Esta desintegración en la atmósfera es la razón por la cual la Tierra no corre peligro inminente ante este tipo de fenómenos. El impacto de un objeto de estas características en la superficie terrestre es extremadamente raro, ya que la atmósfera actúa como un escudo protector natural.

El instructor de astronomía enfatizó que, en la práctica, la mayoría de los bólidos, meteoros o incluso meteoritos no logran llegar en fuego a tierra. Aunque un fragmento podría arribar ligeramente caliente, es de vital importancia no acercarse a estos restos si se llegaran a encontrar. El motivo no es solo la posible temperatura, sino que estos fragmentos pueden contener información científica invaluable sobre la composición y origen de los objetos espaciales, convirtiéndolos en tesoros para la investigación astrofísica.

Si bien el bólido de Hidalgo generó un estruendo notable y capturó la atención de la ciudadanía, es crucial contextualizar su impacto. Este evento, aunque impresionante, no se compara con el asteroide que, hace millones de años, provocó la extinción de los dinosaurios tras su impacto en la península de Yucatán.

Con información de: Debate