El tema sobre el juicio político promovido en contra de los integrantes del Pleno del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado, tiene detrás de sí mucha tela de donde cortar.
No se trata solamente de un ex trabajador poco productivo y que aprovecha su calidad de presidente de la barra de abogados de Apizaco para promoverlo, sino de los intereses que existen por parte de otros actores para sustituir a María Isabel Pérez González y Marcos Tecuapacho Domínguez en sus respectivas magistraturas por cumplir su plazo legal en el cargo.
En realidad, Daniel Morales Díaz solamente es utilizado por una ex diputada local panista. Para decirlo claro, se trata de Mildred Murbartián Aguilar, quien busca sacar raja política tratando de colocarse la toga de una magistratura.
¿Qué antecedentes políticos tiene Mildred Murbartián, además de haber sido integrante de la bancada de Acción Nacional (PAN) durante la LX Legislatura local?
Bueno, pues nada menos que fue empleada de los gobernadores priistas Mariano González Zarur y Marco Antonio Mena Rodríguez. Sus buenas relaciones políticas, originadas en el desempeño de su cargo legislativo, llegaron al grado de ser nombrada como consejera de la Judicatura del Poder Judicial del Estado.
Ahora mismo Murbartián Aguilar ejerce el cargo de secretaria general de acuerdos del Tribunal de Justicia Administrativa, pero en los hechos es una supra magistrada, y en el ejercicio del cargo está decidida a terminar con la presidencia de Elías Cortés Roa. Es decir, está convertida en un verdadero caballo de Troya.
Quienes han escuchado sus infidencias, sostienen que ella asegura tener una serie de documentos para demostrar los presuntos excesos cometidos por el hoy presidente de este organismo, Elías Cortés Roa, con lo cual pretende adelantar su salida.
Pero además de pretender ese objetivo, sus intereses abarcan el hecho de anular la posibilidad de que María Isabel Pérez González y Marcos Tecuapacho Domínguez sean ratificados en sus magistraturas por parte del Congreso local. ¿Por qué tiene ese interés? Para ocupar el cargo, por supuesto.
Ella misma se ha encargado de descubrir su objetivo al develar a algunos de sus cercanos que ella será la próxima presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa.
Asegura que cuenta con el respaldo absoluto de los diputados que integran la bancada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados.
Por eso, a través del presidente de la barra de abogados de Apizaco, utiliza como argumento principal el tema del proceso de adquisición del predio donde son construidas las oficinas de ese Tribunal.
El problema con ese argumento es que el asunto tiene más de cuatro años y ya, incluso, es cosa juzgada porque la cuenta pública de ese órgano autónomo fue aprobada en su momento por el Congreso del Estado.
Las imputaciones en contra de Cortés Roa y sus homólogos parecieran graves debido al natural impacto mediático y político que tienen, sin embargo, vale la pena observar la solicitud de juicio político fue presentada justo cuando se inicia el proceso para definir la ratificación o no en el cargo de dos de las tres personas que ocupan las magistraturas.
En el caso hipotético de que la solicitud proceda, Mildred Murbartián sabe perfectamente que las imputaciones alcanzarían también al actual presidente del Tribunal de Justicia Administrativa.
¿Qué busca ese proceso? Todo indica que hacer una limpia del Pleno de ese Tribunal para garantizar el arribo de nuevos juristas. En esa circunstancia, Mildred Burbartián está segura de que alcanzaría un espacio en la próxima integración de ese órgano jurisdiccional. Para eso ocupa el nombre de la titular del ejecutivo, me advierten las mismas fuentes, ¿será cierto?.
Las tres de ley… 1- La tardía llegada de algunos partidos políticos a la jornada electoral, porque así lo decidió el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) tendrá eco en los espacios judiciales. Nadie que pierda en “empate técnico” podrá decir que esas horas de desfase para algunos candidatos no fueron la diferencia entre convencer a 100 ó 1000 personas, y nadie podrá afirmar lo contrario.
2- La declaración de Alejandro Aguilar en Apizaco, durante el arranque de campaña de Javier Rivera Bonilla, afirmando que en natal Huamantla podrá ganar cualquiera, menos el presidente municipal actual, abre la puerta para que cualquier candidato con presencia, inteligencia y credibilidad pueda competir por esa alcaldía. Pero también confirma que el sector empresarial no está dispuesto a ver la reelección de Salvador Santos Cedillo en el Pueblo Mágico.
3- Chiautempan arrancó la campaña en 3a, ninguno de los abanderados parece entender la importancia que tiene ese territorio. Tan importante y grande es, que ni los malos gobiernos y desvíos millonarios de Antonio Mendoza, Héctor Dominguez o Gustavo Jiménez se lo han podido acabar, ahí sigue de pie el municipio sarapero. Por esa misma grandeza merece candidatos y un eventual gobierno al mismo nivel. ¿quién será el que lo logre?
Contáctame en [email protected] y también en [email protected]



