* El secretario de Seguridad Ciudadana aseguró que las patrullas atendían un reporte sobre personas posiblemente armadas, mientras que la aseguradora estatal cubrió los daños, con una excepción relacionada con un vehículo que presuntamente carecía de seguro.
El secretario de Seguridad Ciudadana (SSC), Martín Perea Marrufo, defendió la actuación de los elementos policiales involucrados en un accidente vial que derivó en impactos contra otros tres vehículos y descartó que los uniformados estuvieran bajo los efectos del alcohol o alguna sustancia tóxica.
Durante su declaración, el funcionario explicó que las unidades policiales circulaban por el bulevar hacia la intersección donde ocurrió el percance, en cumplimiento de un folio de atención relacionado con una camioneta Ford F-10 en la que, según el reporte recibido, viajaban personas posiblemente armadas.
Perea Marrufo indicó que las patrullas llevaban encendidas las torretas y las señales de emergencia. Citó el artículo 123 del Reglamento de Movilidad del Estado de Tlaxcala, que establece la preferencia de paso para vehículos de emergencia y seguridad pública cuando utilizan las señales correspondientes, además de permitirles apartarse de ciertas normas de circulación, siempre que tomen las debidas precauciones. También recordó que los conductores deben cederles el paso.
Sobre la mecánica del accidente, explicó que el primer impacto provocó que la patrulla perdiera el control y terminara involucrada en colisiones con otros tres vehículos. Aseguró que no hubo pérdidas humanas y que las personas involucradas recibieron atención médica, incluidos los policías, uno de los cuales presentó mayor aturdimiento debido al golpe.
El titular de la SSC rechazó las versiones que señalaban que los uniformados conducían bajo los efectos del alcohol o de alguna sustancia tóxica. Afirmó que la dependencia cuenta con certificados médicos que respaldan su declaración y que estos documentos podrán presentarse ante la Fiscalía si son requeridos.
En cuanto a la reparación de los daños, sostuvo que la aseguradora del Gobierno del Estado atendió los vehículos afectados y cubrió los gastos correspondientes al arrastre y traslado a talleres. Sin embargo, precisó que hubo una excepción relacionada con un automóvil que presuntamente prestaba servicio mediante una plataforma digital y que, según su versión, no contaba con póliza de seguro.
El secretario también cuestionó la difusión de cifras sobre un supuesto cobro de hasta 12 mil pesos por el servicio de grúa. Señaló que esa cantidad no correspondía a la información que tenía la dependencia y mencionó que el costo estimado del arrastre, incluido el corralón, rondaba los cinco mil pesos. Aclaró que el traslado de los vehículos debía realizarse para liberar la vialidad y permitir la atención de las personas involucradas.
Finalmente, Perea Marrufo sostuvo que no hubo necesidad de poner a disposición a los conductores ante el Ministerio Público, debido a que se alcanzaron acuerdos mediante las aseguradoras, con excepción del caso señalado. Reiteró que la prioridad fue atender a los lesionados y retirar los vehículos para restablecer la circulación.
