Con el objetivo de optimizar los recursos públicos y alinear las acciones del gobierno local con las políticas federales, la gobernadora, Lorena Cuéllar Cisneros, presentó una iniciativa ante el Congreso del Estado para abrogar la Ley de la Administración y Destino de Bienes Asegurados, Abandonados, Decomisados y Extinción de Dominio del Estado de Tlaxcala, lo que conllevaría a la desaparición del Instituto Tlaxcalteca para Devolver al Pueblo lo Robado que encabeza hasta ahora Miguel Ángel Sánchez Ramírez.
La propuesta, que busca dar cumplimiento a las políticas públicas impulsadas por la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, tiene como objetivo reorganizar la administración pública estatal, eliminar duplicidades y reasignar los recursos y competencias de dicho organismo a otras dependencias del gobierno local, además, responde a la invalidación de varios artículos de la ley estatal por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que consideró que las disposiciones invadían competencias federales.
Cuéllar Cisneros destacó que esta medida es parte de un proceso más amplio de reorganización y modernización de la estructura gubernamental en Tlaxcala, con miras a lograr una administración pública más eficiente y alineada con los estándares nacionales. En este contexto, señaló que la extinción del Instituto Tlaxcalteca permitirá destinar más recursos a la recién creada Secretaría de la Mujer, cuyo inicio de operaciones está previsto para el 1 de enero de 2025.
La nueva Secretaría de la Mujer, según la mandataria, será clave para implementar políticas públicas que favorezcan la igualdad de género, los derechos humanos de las mujeres y su participación activa en todos los sectores de la sociedad. La abrogación de la ley también contribuirá a la creación de una estructura gubernamental más eficiente y acorde con las necesidades de la ciudadanía tlaxcalteca.
La iniciativa de Cuéllar Cisneros propone que la desaparición del Instituto sea efectiva a partir del 1 de enero de 2025, lo que permitirá una transición ordenada y una reorientación de los recursos hacia las nuevas prioridades de su administración.
