- Gobierno niega ruptura y destaca su gestión al frente de la educación
Sin mirar la corrupción que deja en la Secretaría de Educación, este día, el gobierno del Estado, informó que la renuncia -obligada- del secretario de Educación Pública de Tlaxcala, Homero Meneses Hernández, es porque va a participar en el proceso interno de Morena en busca de la coordinación de un distrito federal, confirmó el vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez.
En los diálogos circulares, el funcionario explicó que la separación obedece al criterio impulsado por la presidenta de México, de que quienes aspiren a un cargo de elección popular no deben desempeñarse como servidores públicos.
“Busca participar en los procesos que se vienen del calendario electoral, en la búsqueda de una coordinación de un distrito federal. Es por eso que, en consecuencia de lo que ha dicho la presidenta, quien quiera aspirar a un cargo de elección popular no puede ser funcionario público”, señaló.
Martínez Velázquez defendió el desempeño de Meneses Hernández y aseguró que deja una Secretaría de Educación “en mucho mejores condiciones de como la recibió”, al destacar la recuperación de planteles de bachillerato, la creación de 30 nuevos bachilleratos, el fortalecimiento de procesos democráticos y el impulso a la educación superior.
Asimismo, rechazó las versiones sobre un supuesto distanciamiento entre el exsecretario y la administración estatal. “Hay mucha especulación de que ya traicionó, que ya rompió. No es cierto. Ha ayudado mucho a la transformación del estado y queremos que siga apoyando a la transformación del estado”, afirmó.
El vocero informó que la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros designó a José Luis Trujillo como nuevo titular de la Secretaría de Educación Pública, quien asumirá el cargo en los próximos días.
La salida de Homero Meneses ocurre, sin embargo, en un contexto marcado por diversos señalamientos públicos formulados durante su administración, entre ellos presuntas irregularidades en la asignación de plazas, falta de transparencia, denuncias por violaciones a derechos laborales, acusaciones de autoritarismo y críticas por el manejo de conflictos del sector educativo. Su gestión también estuvo bajo escrutinio tras la muerte de una estudiante normalista durante una protesta, un hecho que generó cuestionamientos de distintos sectores sobre la actuación de las autoridades educativas y gubernamentales.
Con su renuncia, Homero Meneses deja la conducción del sistema educativo estatal para incorporarse de lleno a la contienda política rumbo al proceso electoral de 2027.
