INE vuelve a frenar al PRI por llamar “narcopartido” a Morena; la disputa también alcanza a Tlaxcala

Comparte esta nota

El debate político rumbo a las elecciones de 2027 vuelve a subir de tono. La Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, retirar diversas publicaciones en redes sociales en las que se vinculó a Morena con el narcotráfico y la delincuencia organizada, utilizando expresiones como “narcopartido”, “narcogobierno”, “narcodictadura” y “Cártel de Morena”.

La resolución derivó de una queja presentada por Morena. El INE determinó, de manera preliminar, que cinco publicaciones difundidas desde las cuentas de Alejandro Moreno y cuatro más difundidas o reposteadas por las cuentas oficiales del PRI podrían constituir la imputación de hechos o delitos falsos, al relacionar al partido con actividades del narcotráfico sin un sustento fáctico suficiente.

El fallo no significa que la autoridad electoral haya establecido que las denuncias sobre delincuencia organizada en la política sean falsas; la determinación se refiere específicamente a las publicaciones denunciadas y a la existencia, bajo un análisis preliminar, de posibles elementos de calumnia electoral. De hecho, el propio INE ha señalado que la infiltración de la delincuencia organizada en los procesos electorales constituye un asunto que las instituciones deben prevenir y atender.

Alejandro Moreno rechazó la medida y acusó al organismo electoral de censurar la crítica política. El PRI anunció que impugnaría la resolución, mientras que Morena sostuvo que las publicaciones constituían acusaciones sin pruebas y celebró la decisión de la autoridad electoral.

¿Y qué significa esto para Tlaxcala?

El tema adquiere particular relevancia en Tlaxcala porque el estado se encuentra inmerso en la construcción de escenarios políticos rumbo a 2027, cuando estarán en juego, entre otros cargos, la renovación de la gubernatura. Morena, PRI, PAN, PT y Partido Verde ya desarrollan movimientos políticos y posicionamientos que anticipan una contienda de alta confrontación.

En el caso tlaxcalteca, cualquier acusación que vincule a partidos, gobiernos, aspirantes o actores políticos con organizaciones criminales deberá sostenerse en elementos verificables. El precedente del INE coloca un límite relevante al uso de expresiones que atribuyan directamente delitos o vínculos con el narcotráfico sin respaldo factual, particularmente cuando sean difundidas como parte de una estrategia político-electoral.

El escenario también resulta significativo para el PRI de Tlaxcala, que busca reposicionarse como fuerza opositora frente a Morena. Las dirigencias y actores locales tendrán que definir hasta dónde llevarán el discurso de confrontación y qué elementos documentales utilizarán para sustentar sus señalamientos durante el proceso rumbo a 2027.

Mientras tanto, el INE mantiene abierto un debate más amplio: cómo garantizar la libertad de expresión y la crítica política sin permitir que acusaciones de carácter delictivo se conviertan en herramientas de propaganda electoral sin pruebas suficientes.

Así, la batalla política rumbo a 2027 no sólo se librará en mítines, encuestas y redes sociales. También tendrá como escenario a las autoridades electorales, donde las acusaciones entre partidos deberán enfrentarse a las reglas sobre calumnia, libertad de expresión y responsabilidad en el discurso político.

En Tlaxcala, la advertencia es clara: rumbo a 2027, la guerra de declaraciones apenas comienza, pero las acusaciones de vínculos con el crimen organizado tendrán que ir acompañadas de pruebas y no solamente de consignas.