Hasta 140 mil tlaxcaltecas podrían tener daño renal sin saberlo

Comparte esta nota

* El daño renal puede avanzar de manera silenciosa; diabetes e hipertensión son los principales factores de riesgo, advierte el Centro Estatal de Trasplantes

En Tlaxcala, alrededor de 140 mil personas podrían vivir con algún grado de daño renal sin saberlo, si se toma como referencia la estimación mundial de que entre 10 y 15 por ciento de la población presenta algún tipo de afectación renal. La cifra resulta relevante para un estado con aproximadamente 1.4 millones de habitantes.

Así lo advirtió Alejandro Juárez Conde, director general del Centro Estatal de Trasplantes del Estado de Tlaxcala, quien señaló que uno de los principales problemas de las enfermedades renales es que pueden avanzar sin síntomas evidentes, por lo que muchas personas descubren el padecimiento cuando el daño ya se encuentra en una etapa avanzada.

Explicó que entre los principales factores de riesgo se encuentran las enfermedades metabólicas y crónico-degenerativas, particularmente la diabetes y la hipertensión. Cuando los niveles de glucosa en sangre o la presión arterial permanecen fuera de control, pueden provocar un deterioro progresivo de la función de los riñones.

Sin embargo, el especialista señaló que existe otro grupo vulnerable que ha llamado la atención en Tlaxcala: adolescentes y adultos jóvenes que presentan problemas renales sin que necesariamente exista como antecedente una enfermedad crónico-degenerativa.

Ante estos casos, indicó que es necesario continuar investigando otros posibles factores asociados, entre ellos factores ambientales o externos, aunque subrayó que todavía no existe una determinación que permita establecer una causa específica.

Juárez Conde destacó que el problema no es exclusivo de Tlaxcala, sino que forma parte de una tendencia observada a nivel nacional y mundial. No obstante, consideró que en la entidad puede hacerse más visible debido al tamaño de su población y de su sistema de salud.

El problema central, insistió, es que muchas personas no saben que tienen daño renal. Al no existir necesariamente dolor u otros síntomas claros durante las primeras etapas, el padecimiento puede avanzar hasta requerir terapias de sustitución renal, como diálisis o, en los casos correspondientes, un trasplante.

Por ello, llamó a la población a no esperar a presentar síntomas para revisar su función renal, particularmente quienes viven con diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo. En Tlaxcala, hasta 140 mil personas podrían estar caminando con un daño renal que todavía no saben que tienen.