El Gobierno de Tlaxcala aseguró que hará valer la decisión tomada por las comunidades de Santa Cruz Guadalupe y Guadalupe Ixcotla, donde, mediante las asambleas de consulta realizadas conforme a la ley, la mayoría de los habitantes respaldó la construcción del Hospital Regional del IMSS, una obra federal considerada prioritaria para ampliar la cobertura de servicios médicos en la entidad.
El vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, enfatizó que el proyecto cumplió con todas las etapas legales que exige la Constitución para obras federales en comunidades indígenas, entre ellas la consulta previa, libre e informada, acompañada por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
Subrayó que las asambleas fueron espacios de participación democrática donde se escucharon todas las voces, incluyendo las posturas de quienes se oponían al proyecto. Sin embargo, destacó que el resultado favoreció la construcción del hospital y, por ello, la administración estatal tiene la obligación de garantizar que esa determinación sea respetada.
“Lo que le corresponde al Gobierno del Estado es defender la decisión de la comunidad y brindar las condiciones de seguridad para que los trabajos puedan iniciar”, afirmó.
Martínez Velázquez recordó que en Santa Cruz Guadalupe el respaldo al proyecto prevaleció pese a las manifestaciones en contra, mientras que en Guadalupe Ixcotla alrededor de 300 habitantes votaron a favor de la obra, con lo que quedó acreditada la voluntad mayoritaria de ambas comunidades.
El funcionario señaló que, durante todo el proceso, participaron autoridades federales, estatales, municipales y comunitarias para informar a la población sobre el alcance del proyecto, por lo que rechazó las versiones que pretendían hacer creer que la obra iniciaría sin consultar a los habitantes.
“No fue un proyecto que apareció de un día para otro. Hubo reuniones informativas, diálogo, debate y un proceso de consulta conforme a la ley. Al final fue el pueblo quien tomó la decisión”, sostuvo.
Añadió que incluso fueron los propios habitantes que respaldaron el proyecto quienes defendieron el resultado de las asambleas, convencidos de que la construcción del hospital representa una oportunidad histórica para fortalecer la infraestructura de salud en una región donde actualmente no existe una unidad médica de esa magnitud.
Asimismo, explicó que la estrategia de universalización de los servicios de salud impulsada por el Gobierno de México permitirá que este hospital no atienda únicamente a derechohabientes del IMSS Ordinario. Gracias al proceso de homologación del sistema nacional de salud y a la credencialización que impulsa la Federación, la meta es que, hacia 2030, cualquier persona pueda acceder a estos servicios.
Respecto a quienes aún mantienen inconformidades, Martínez Velázquez reconoció que están en su derecho de acudir a las instancias correspondientes para impugnar el procedimiento; sin embargo, consideró que ello no debe impedir el avance de una obra que ya fue avalada por la mayoría durante las asambleas.
“En un Estado de derecho, la voluntad expresada por el pueblo mediante los mecanismos establecidos por la ley debe respetarse. Esa es la responsabilidad del Gobierno del Estado: garantizar que la decisión mayoritaria se cumpla y que un proyecto de alto impacto social pueda comenzar en beneficio de miles de familias tlaxcaltecas”, concluyó.