El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue condenado en un tribunal de Nueva York a 45 años de prisión y cinco más de libertad vigilada por un tribunal por varios delitos relacionados con el narcotráfico y el uso de armas, con lo que se libra de la cadena perpetua que solicitaba la Fiscalía.
Hernández, quien ejerció el poder durante ocho años (2014-2022), los últimos cuatro de manera irregular porque la Constitución de Honduras no permite la reelección bajo ninguna modalidad, fue extraditado a Estados Unidos en abril de 2022, acusado por ese país de tres delitos asociados al narcotráfico, por los que en marzo pasado fue declarado “culpable” en Nueva York.
Con información de: El Universal
