• Aumentó la tensión de relaciones diplomáticas con China, Rusia e Irán que tienen intereses en Venezuela
El hecho de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump invadió Venezuela y capturó al Presidente Nicolás Maduro bajo el argumento de señalarlo como el lider del Cartel de los Soles y principal cabeza de la organización criminal y terrorista, no solo generó descontento y preocupación en el mundo por la verdadera intensión imperialista de tomar el control del “Petróleo” venezolano, sino que es un acto provocativo para una 3era Guerra Mundial por el control del oro negro.
Entre la comunidad internacional y mundial generó un repudio aplastante hacia el imperialismo Yanki y elevó las tensiones entre las relaciones diplomáticas con los principales lideres geopolíticos del mundo China, Rusia e Irán que tienen intereses petroleros en Venezuela.
Estados Unidos pensó estúpidamente que engañando al mundo con una falsa bandera de combate al narcotráfico podría ocultar sus verdaderas intenciones de robarse y tomar el control del Petróleo de Venezuela, pero la ambición imperialista fue mayor y borró su bandera de combate al narcotráfico.
Donald Trump pensó que haciéndose del control del Petróleo y las reservas petroleras garantizadas para los próximos 100 años, podría tener la capacidad de imponer sus reglas para negociar y vender a China, Rusia e Irán, y retomar el control Geopolítico que mantuvo hace unos años y que cree, le salió mal la jugada.
Todo el mundo ha salido a las calles a repudiar la invasión imperialista en Venezuela y los principales lideres geopolíticos pronto responderán con firmeza y seguridad al robo del petróleo que afecta los intereses geopolíticos de los países mas poderosos del mundo.
El verdadero interés de los Yankis imperialistas no fue combatir el narcotráfico, la invasión militar no capturó a las estructuras que producen grandes cantidades de cocaína, mucho meno fueron por las grandes organizaciones que producen y mueven el fentanilo, el interés de Trump fue arrebatarle a Venezuela el Petróleo y sus reservas que están garantizadas para los próximos 100 años.
La captura de Nicolás Maduro generó ingobernabilidad y marcó fracturas sociales por quienes apoyaban al Gobierno y también por quienes ya no querían ser gobernados por Maduro.
La estrategia militar denominada “Operación Resolución Absoluta” fue como de película, bastó imaginar como desde la Casa Blanca o desde el Búnker, el Presidente Trump y sus militares se sentaron a mirar en tiempo real la operación militar que concluyó con la captura del Presidente Venezolano.
Pero vamos años atrás, en mayo del año 2020 en su primer periodo como Presidente de Estados Unidos, Donald Trump lanzó la operación militar “Operación Gedeón” y falló en su intento de capturar a Maduro, en aquella ocasión Estados Unidos optó por que un grupo de ex militares venezolanos y contratistas privados intentaron ingresar a Venezuela por las costas de Macuto y Chuao para detener a Maduro y provocar un levantamiento armado.
En aquella ocasión la operación fue neutralizada por el Gobierno Venezolano, hubo respuesta militar, hubo detenidos y fallecidos, y el hecho generó repercusión internacional.
Ahora en su segundo mandato como Presidente, Donald Trump logró su objetivo de capturar a Maduro, el éxito para alcanzar el objetivo no solo fue la estrategia militar, sino los millones de dólares que compraron a las esferas más leales del Presidente venezolano, pues de acuerdo con las versiones, la captura se hizo mientras descansaba en su casa, hubo bajas en ambos lados, pero no hubo mayor resistencia como en el primer intento de captura en mayo de 2020.
Ahora basta esperar las próximas horas la respuesta de los lideres geopolíticos del mundo, todo apunta a que Estados Unidos logró un frente mundial contra el imperialismo Yanki que va encaminada a una 3ra Guerra Mundial por el control del Petróleo, en política “la forma es fondo” y ahora lo pudimos comprobar una vez más.
