- Aunque votaron a favor, advirtieron que hay retos para que el cambio beneficie realmente a trabajadores.
Durante la aprobación de la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, las diputadas Miriam Martínez Sánchez, del Partido Acción Nacional (PAN), y Laura Yamili Flores Lozano, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), respaldaron la iniciativa, aunque señalaron que aún existen aspectos pendientes para que la medida tenga un impacto real en la vida laboral.
Miriam Martínez afirmó que su respaldo nace de conocer la realidad laboral en México y Tlaxcala, donde “los trabajadores no viven en privilegios”, cumplen jornadas extensas, laboran seis días a la semana y destinan hasta dos horas diarias al transporte, tiempo que se le arrebata a la familia.
Señaló que la reducción a 40 horas busca mejorar la calidad de vida y garantizar un descanso digno, pero advirtió que distribuirlas en seis días “no transforma mucho”, por lo que consideró necesario avanzar hacia un esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso, además de impulsar apoyos e incentivos para micro, pequeñas y medianas empresas.
Por su parte, Laura Yamili Flores sostuvo que la reforma representa un avance al poner en el centro el derecho al tiempo y al bienestar. Sin embargo, consideró que mantener un solo día de descanso semanal deja incompleto el cambio y planteó avanzar hacia un esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso.
Ambas legisladoras coincidieron en que la reducción de la jornada debe acompañarse de apoyos para micro, pequeñas y medianas empresas y medidas que eviten informalidad o afectaciones al empleo, para que la reforma no quede solo en discurso y realmente mejore la calidad de vida de los trabajadores.

